Wyndham Clark llega al Open Championship de Royal Birkdale en uno de los mejores momentos de su carrera y con la confianza «por las nubes», pero también con la sensación de haber aprendido a convivir con una faceta inesperada de la fama. El doble campeón del US Open reconoció este lunes que lo sucedido hace algunos meses en Oakmont cambió la manera en la que parte de los aficionados le perciben y le obligó a desarrollar una coraza mental que terminó siendo decisiva en Shinnecock.
«Siempre he sabido que tenía esa fortaleza mental», aseguró Clark antes de recordar el punto de inflexión. «Es curioso, porque cuando todo va bien piensas que nadie va a decir nada malo sobre ti. Entonces llegó Oakmont y me convertí, entre comillas, en un villano dentro del golf. He tenido mucho entrenamiento durante todo el año para aprender a lidiar con eso», explicó.
Aquella experiencia, lejos de afectarle, terminó reforzándole. El estadounidense considera que todo lo vivido le preparó para afrontar el ambiente que encontró en la última jornada del US Open en Shinnecock Hills, donde conquistó su segundo Grande. «En Canadá me puse la camiseta de Jack Hughes y también me dieron de lo lindo. Fue una buena preparación. Diría que me he vuelto bastante insensible a todo eso», dijo entre risas.
Clark incluso reconoció que disfruta compitiendo en escenarios hostiles. «He practicado otros deportes y siempre me ha encantado jugar como visitante. Me encanta silenciar un pabellón. Eso fue exactamente lo que sentí en Shinnecock. Me lanzaron de todo y sentí que fui capaz de superar todos esos desafíos», afirmó.
El estadounidense también fue preguntado por el comportamiento de algunos aficionados y la influencia de las apuestas deportivas, un fenómeno cada vez más presente en el golf profesional. Para Clark, existe una relación evidente. «Creo que, sin duda, es uno de los factores», dijo. «Muchas veces durante los torneos la gente me grita: ‘Wyndham, te llevo a 30 a 1 esta semana’ o ‘te llevo a 100 a 1’. Eso ocurre constantemente. Creo que, en algunos casos, las apuestas deportivas son uno de los culpables».
Pese a todo, el estadounidense quiso dejar claro que la experiencia en el Open Championship siempre ha sido muy distinta. «Los aficionados aquí son los mejores», aseguró. «Respetan el juego, respetan a los jugadores y entienden muy bien el golf. Si caes en un mal sitio y haces la decisión correcta, la aplauden. Entienden que muchas veces dejar la bola a seis metros es un gran golpe».
Clark afronta ahora el reto de Royal Birkdale convencido de que atraviesa un momento inmejorable. «Mi confianza está por las nubes ahora mismo», afirmó. «Estoy muy contento de haber podido jugar la semana pasada para adaptarme al golf links, a la velocidad de los greenes y al viento. Llego sintiéndome realmente bien», finalizó. ¿Será capaz de enlazar el US Open y el Open Championship en este 2026?



