Inicio Majors The Open Championship Todo comenzó a una milla de aquí…

Todo comenzó a una milla de aquí…

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Algo ocurrió en estos parajes que hoy visita de nuevo el British que fue, al fin y a la postre, un hito en la historia del deporte español. Y es que la aventura de nuestro golf en el Open Championship comenzó hace 81 años a unos cientos de metros del Royal St George's…

Ángel de la Torre (1896-1983), un joven profesional que trabajaba en el Madrid Polo Golf Club (club precursor del Real de Puerta de Hierro, situado donde hoy se levanta el monumento a la Constitución en el madrileño Paseo de la Castellana, aproximadamente), tomó la decisión de venirse a jugar el British Open en su edición de 1920, que se disputaba en el Royal Cinque Ports, campo vecino al Royal St George's, como vecinas son sus dos poblaciones, Deal y Sandwich.

Este arrojado precursor, que se había hecho caddie profesional a la edad de 14 años, antes de convertirse en jugador profesional y profesor, fue así el primer jugador español en tomar parte en este evento, sesenta años después de su primera edición.

¿Cómo hubiera podido imaginar Ángel que, 81 años más tarde, a unos cientos de metros de aquel campo descarnado que él jugó, la organización de tan magno evento andaría rindiendo un emocionado y formidable homenaje a otro jugador español, tres veces ganador de la jarra de clarete?  

De la Torre, discípulo y amigo de Arnaud Massy (ganador del British en 1907), a quien había conocido en San Juan de Luz, coincidió con éste aquel año en el Cinque Ports, además de vérselas con Harry Vardon o con el mismísimo Walter Hagen. El ganador en 1920 fue escocés George Duncan. Hoy, en la casa club, todavía nos recordaban la anécdota más famosa de aquella edición. Hagen, que como profesional que era no tenía derecho en aquellos felices años veinte a pisar la casa club, llegaba en un Rolls Royce y, allí mismo, en el parking, se cambiaba de ropa para salir a jugar. Un parking que estaba situado exáctamente en el mismo sitio que hoy ocupa.

De hecho, si algo llama poderosamente la atención del Royal Cinque Ports, es su natural cercanía. Sigue siendo un campo de pueblo. Expuesto a todas las miradas, abierto a cualquiera. Ni un asomo de exclusividad. Ningún guiño a la tontería. Coges tu bolsa, cruzas una estrechísima carretera, la misma que te lleva directa al Royal St George's, situada a escasos cinco metros de la entrada a la casa club, y sin apenas avanzar siquiera veinte metros, ya estás sobre el tee del hoyo 1. Paisaje agreste. Viento potente del mar. Y un recorrido salvaje, durísimo, apenas 200 yardas más largo que el que se jugó en 1909, la primera vez que llegó el Open al Cinque Ports (ha acogido dos ediciones, 1909 y 1920).

Por cierto, De la Torre finalizó en una más que digna 16ª posición aquel British, a un solo golpe de Harry Vardon, por ejemplo, y muy por delante de los Hagen (53ª) o Massy. No fue entonces una semilla cualquiera la que había sembrado el pionero…