Inicio US Open US Open 2008 Radiografía del juego de Jiménez, magnífico top ten en Torrey Pines

Radiografía del juego de Jiménez, magnífico top ten en Torrey Pines

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El golf español debe estar de enhorabuena. Tenía dos representantes en el segundo 'major' del año y los resultados han sido algo más que sólidos, algo más que notables. Sergio García, lastrado por un mal comienzo de torneo el jueves, fue remontando hasta la jornada final, donde le faltó rematar en los greenes para haberse metido en el top-ten …

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Jiménez, durante la última ronda en San Diego

Sergio, en todo caso, con su +6 final y su 18º puesto, ha respondido a las expectativas. No hay más que ver los resultados de otros grandísimos jugadores, muchos de ellos por encima del español en el ránking mundial: Singh (+14), Trevor Immelman (+14) Mickelson (+6), Els (+5), Adam Scott (+7), Steve Stricker (+8), Padraig Harrington (+9), Furyk (+9)…Todos, igual que Sergio, son de esta tierra y no siempre sale la mejor semana de juego (todos son de esta tierra, menos uno, ya saben quién…).

Pero queríamos detenernos, una vez más, en la figura de Miguel Ángel Jiménez, sexto en este US Open y cuenta los 'majors' este año por top-ten. ¿Qué hay detrás del 'Pisha'? ¿Cómo consigue hacer estos resultados en campos que a priori no le van por su enorme distancia (casi 7.000 metros en Torrey Pines)? Nada mejor que acudir a un compañero suyo, buen conocedor del malagueño, Gonzalo Fernández Castaño, para que nos ayude a entender un poco más el juego de Miguel.

De entrada, nos deja algo claro: "Miguel no es tan corto en distancia desde el tee como muchos piensan. Está claro que su juego no es de los más largos, pero Miguel te sostiene tranquilamente con el driver una media de más de 250 metros, y eso no es poco".

Un segundo apunte necesario para entender el resultado del de Churriana. 

"en un US Open es determinante estar en calle. Seguramente es mejor pegar una madera desde la calle que un hierro 7 desde el rough. Y Jiménez va muy recto desde el tee. No sé exáctamente sus estadísticas en Torrey Pines, pero no suele perder muchas calles".

Llegados a este punto, una característica decisiva del juego de Jiménez: "es un mago de los efectos. Es de los pocos jugadores que pegan constantemente con efectos y esto resulta muy importante en un campo de US Open, donde los greenes son duros y las calles también". (El juego con efectos permite al jugador que es capaz de dominarlos atacar casi siempre con mejores ángulos, además de parar mejor la bola en los greenes o hacer que corra más en las duras calles).

Su juego con maderas de calle, otra de las claves, teniendo en cuenta la longitud del recorrido californiano. Fernández Castaño es rotundo al respecto: "para mí es quien mejor juega las maderas de calle del circuito Europeo. Lo más impresionante es el control de la distancia que tiene con estos palos. Porque tener un control de la distancia bueno con hierros es más normal, pero con las maderas… Y él lo tiene: le da igual lo escondida que esté una bandera para atacarla con una madera, y eso lo hacen muy pocos".

Pone un ejemplo práctico: "el hoyo 7 del Real Club de Sevilla, donde se jugó el último Open de España, es un par 3 de unos 210 metros que se juega cuesta arriba. Yo ahí pegaba a lo mejor un hierro 4 y no siempre la dejaba en green… Miguel jugaba una madera 5 y la dejaba muerta en el green. Allí se fabricó con una madera 5 varias opciones de birdie durante la semana".

Para finalizar, hay que destacar un detalle importante. Jiménez ha cogido en el US Open poco más de la mitad de los greenes en regulación (cogió 38 greenes de 72 posibles), y sólo nueve jugadores, de entre todos los que pasaron el corte, cogieron menos greenes que él. Salvo el viernes, donde cogió 15 de 18, el resto del torneo ha luchado contra viento y marea alrededor de los greenes. Don puntualizaciones: todas las características de su juego antes comentadas le ayudaron a fallar los greenes casi siempre por el lado bueno, cuando los falló… Y a partir de aquí, sólo resta comentar, ni más ni menos, el punto vital en el juego del español, determinante para salir de situaciones incómodas o complicadas. Así lo explica Gonzalo:

"Miguel tiene una confianza en sí mismo fuera de lo común. No he visto nunca nada igual. Dicho en el mejor de los sentidos, nunca he visto a nadie que se quiera tanto, que confíe tanto en sus posibilidades. Eso es vital en golf. Sencillamente, él tiene muy claro en su cabeza que, si está jugando bien, puede ganar".