(Aunque hay un señor que ayer firmaba -4 en nueve hoyos…)
Se han puesto todos de acuerdo a la hora de definir el Black course de Bethpage. «Más largo que un día sin pan». Es curioso, pero los jugadores españoles, por separado, nos lo han ido repitiendo: «más largo que un día sin pan»…
A partir de ahí, escojan ustedes el comentario que más les impresione:
Fernández Castaño: «No he pegado ni un wedge desde la calle en dos días. Lo juro».
Miguel Ángel Jiménez: «…Y venga a pegar maderas. Maderas por todos lados. ¿Que si se va a ganar el torneo por encima del par? Primero me tendrán que decir cuál es el par real de este campo con hoyos de 480 metros que se juegan como par 4…».
José Manuel Lara: «He pegado un hierro 8 en el hoyo 1… Y ya está. Luego estamos pegando hierros 4, 6, maderas… Es larguísimo, el más largo que he jugado nunca».
Así hasta llegar a Álvaro Quirós. No se corta y sonríe: «yo sí he pegado algún wedge… Es que son todos unos exageraos». Más en serio reconoce que la cosa está dura porque además los drives de salida no corren mucho en las calles, reblandecidas por el agua que ha caído en los últimos días.
Aunque no hay mal que por bien no venga, tal y como apunta Lara: «lo positivo es que al correr menos las bolas, a veces tampoco ruedan hasta el rough».
En todo caso, hay que revelar un detalle: Quirós jugó ayer martes por la tarde los nueve primeros hoyos y firmó un oficioso -4 en ese tramo. No debemos equivocarnos mucho si nos aventuramos a decir que ha sido el único en conseguirlo… Tiger había asegurado que el secreto en este Open USA está en firmar muchos pares y librarte de los bogeys y dobles bogeys, porque birdies no se van a poder hacer demasiados…
Pues ahí está el tío. Cuatro en nueve hoyos. Veremos qué pasa a partir del jueves.


