“Me siento muy cómodo en este campo, me gusta cómo está preparado. Vi por televisión el U.S. Open del 97 y he oído muchas cosas sobre él. Sé que tiene mucha historia y tradición, así que tenía muchas ganas de jugarlo por primera vez”. Hoy se cumplen seis años y cinco días desde que Sergio García hizo estas declaraciones…
Era un miércoles. La previa del Booz Allen Classic. El campo era el Congressional Country Club. Cuatro días después el jugador español levantaba el trofeo tras una sensacional ronda final de 65 golpes, incluido un arranque estratosférico de siete bajo par en los primeros diez hoyos. Ganó con dos golpes de ventaja sobre Ben Crane, Davis Love III y Adam Scott. Llegó y besó el santo. A lo Julio César: 'Veni, Vidi, Vici'. Sergio García vuelve al Congressional esta semana por primera vez desde aquella tarde de gloria, donde consiguió su sexta y penúltima victoria en el PGA Tour (el recorrido ha sido la sede del AT&T National entre 2007 y 2009, pero Sergio no lo ha jugado). Han pasado 2.192 días.
Ha llovido mucho desde entonces y es evidente que la preparación del campo no es la misma para un torneo regular que para todo un U.S. Open. Sea como fuere, el gusanillo en el estómago del español esta semana tiene que estar especialmente inquieto y feliz. El recuerdo no puede ser mejor. Sergio, además, ganó aquel torneo jugando el campo como par 71, igual que esta semana.
El campo ya había seducido al español durante las rondas de prácticas. El domingo, al poco de ganar, lo ponía por las nubes. “Es un recorrido increíble. Lo dije el miércoles y lo mantengo. Los segundos nueve hoyos de este campo son posiblemente los mejores que he visto en mi vida. Sólo jugar aquí es un placer, así que os podéis imaginar lo que se siente al ganar”, explicaba hace seis años.
Si Sergio tuviera que quedarse con algo de lo que ocurrió aquella semana, sin duda, sería su actuación en los greenes. Por primera vez lideró al final de la semana la estadística media de putts de un torneo. Y eso que lamentaba entonces que las tormentas que cayeron en los días previos habían impedido que la superficie hubiera estado más firme y rápida. Este año se espera lo contrario. Días calurosos que pondrán los greenes como piedras, tal y como ya les hemos contado.
No obstante, también contaba García ese domingo de hace seis años que su especial acierto en los greenes no sólo se debía a la superficie, sino a un resorte mental que puso en práctica esos días tras hablar con Adam Scott. “No se trata de algo técnico, sino de colocarte encima de la bola convencido de que va a entrar en el hoyo. Es un tema de mentalidad. It's going in te hole (va a acabar en el hoyo)”, aseguraba.
Aquel Booz Allen se jugó una semana antes del U.S. Open. Curiosamente, tres de las siete victorias de Sergio en Estados Unidos se han producido una semana antes del segundo major. “A ver si de una vez deciden adelantar el U.S.Open una semana”, bromeaba.
– ¿Qué le pasó a Bobby Jones en el U.S. Open de 1927? Sí, se lo aseguramos. Es un tema que realmente nos preocupa. Hemos buscado por varios sitios, pero no encontramos una explicación convincente. Lo que está claro es que algo le ocurrió. Les situamos. Jones disputó once U.S. Open y acabó en el top ten en diez de ellos. Su secuencia entre 1923 y 1930 es absolutamente asombrosa. Vean: 1923 (1º), 1924 (2º), 1925 (2º), 1926 (1º), 1927 (11º), 1928 (2º), 1929 (1º) y 1930 (1º). ¿Es o no misterioso? Si alguien sabe qué le pudo pasar al bueno de Bobby Jones en aquel año 27 agradeceríamos la información.
– El U.S. Open es un auténtico espectáculo de publico. Colorido, griterío, diversión… Es una fiesta del golf. Por vigesimoquinto año consecutivo, la USGA ha colgado el cartel de no hay billetes. Que se dice pronto. Es más, hoy se han puesto a la venta las entradas para el próximo año en San Francisco.
– Algunos datos curiosos del Congresssional Country Club. La entrada para ser socio es de algo más de 100.000 euros y la lista de espera es de ocho años. La cercanía de la Casa Blanca ha provocado que algunos presidentes de los Estados Unidos hayan hecho aquí sus pinitos con el golf. Ejemplos: William Howard Taft, Woodrow Wilson, Warren G. Harding, Calvin Coolidge, Herbert Hoover, Dwight D. Eisenhower y Gerald R. Ford.


