Inicio US Open US Open 2012 “Tuve que pellizcarme las piernas porque no las sentía…”

“Tuve que pellizcarme las piernas porque no las sentía…”

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Webb Simpson encajó con una alegría contenida la victoria en el US Open. Estaba sentado en el vestuario, junto a su mujer Dowd, viendo el último putt de McDowell que podía forzar el desempate…

Falló y sonrió tímidamente. Después soltó todo lo que llevaba dentro…

“Ha sido el día que más nervioso me he puesto de toda mi vida. No sé ni cuantas veces he tenido que pellizcarme las piernas porque no las sentía. Menos mal que estaba aquí mi mujer para calmarme. Necesito que esté a mi lado”, explicaba un humilde Simpson.

El momento más tenso de toda la vuelta fue, sin duda, el approach desde el rough alrededor de green en el hoyo 18. Sabía que ahí se estaba jugando el torneo. “El único objetivo era dejarla cerca, pero no ha sido fácil porque incluso me temblaban las manos”, señaló.

Simpson es un jugador profundamente religioso y familiar. “Ha sido una semana muy especial. Tenemos un crío de 16 meses y ha sido la primera vez que nos separamos los dos de él. Necesitaba esta semana a mi mujer conmigo y al final todo ha salido bien. Estamos muy felices”. Y añadió: “sin la ayuda de Dios no lo habría podido conseguir. Tengo que darle las gracias”.

Un buen ejemplo de la modestia de Simpson puede apreciarse cuando explica el tirazo que pegó en el hoyo 10. Dejó la bola a poco más de un metro. “Ha sido un accidente. Quería tirar cinco metros a la izquierda de la bandera, pero ha salido recto a la bandera y por suerte con la velocidad justo. He tenido suerte”, señaló en una declaración que no es fácil escuchar en los profesionales.