Inicio US Open US Open 2013 Mickelson, ¿de verdad se puede ganar un US Open sin el driver?

Mickelson, ¿de verdad se puede ganar un US Open sin el driver?

Compartir


Brava, bravísima, la tercera jornada del US Open. Tan solo Phil Mickelson (-1) desafía todavía al Merion Golf Club con un resultado bajo par.

El genio osado que se saltó todas las rutinas pertinentes y aconsejables para asistir el miércoles por la tarde a la graduación de su hija en California y que, después de cinco segundos puestos, aspira a graduarse al fin como ganador del US Open.

Lo haría sin el driver en la bolsa, una situación absolutamente impensable en este torneo, grande y tradicionalmente ‘largo’ se mire por donde se mire. Pero esa es la gracia del fantástico recorrido Este del Merion. Y la gracia de un tipo como Mickelson, que tan pronto puede parecerte un jugador clásico como un rabioso revolucionario. ¿Quién se atreve a juzgar los merecimientos de unos y otros? El deporte, y mucho menos el golf, no suele atenderlos, pero de algo no hay duda: el bueno de Phil ha remado ya veinte mares por llevarse el trofeo a casa. ¿De verdad podría conseguirlo sin el driver en la bolsa? Seguro que otros jugadores podrían asimismo intentarlo con éxito, pero sólo Mickelson se atreve a tomar semejante decisión. Veremos, no obstante, si en la última ronda lo lleva o no lo lleva…

Por detrás del zurdo, que el domingo cumple 43 años, la pelea es cerrada y de nivel. Mahan, Schwartzel y Stricker vienen a un golpe; Rose, Donald y Horschel a dos; Jason Day a tres, Fowler a cuatro… Es imposible descartar a nadie para el triunfo. Tanto como vaticinar el resultado ganador. Si nos atenemos al perfil habitual de actuación de la USGA, lo normal sería pensar que se va a ganar con un registro por encima del par. El valiente que juegue mañana por debajo de 70 golpes tendrá entonces muchas opciones. Incluso Gonzalo Fernández Castaño (+5) podría tenerlas: los diez jugadores que le preceden en la tabla han jugado ya bajo par alguna ronda y él todavía no lo ha hecho. Pero quizá sea demasiado pedir en jornada dominical y con los greenes como espejos… Hay que abundar, no obstante, en la misma idea que hace 24 horas: el madrileño se ha dejado al menos una rendijita abierta. Y eso cuenta. Cuenta mucho.

Por cierto, al igual que el español, Poulter, Colsaerts y Stenson, vienen también en undécima posición, así que, de igual modo, habrá que mirarlos de reojo. Y ya puestos, hablemos en plata, con todo el riesgo que supone: Gonzalo, igual que los anteriormente citados, necesitarían quizá el 67 que firmó ayer Rickie Fowler (la mejor tarjeta del día) y luego sentarse tranquilos y exhaustos a esperar acontecimientos.

Porque si algo tiene el Merion es un final que quita el hipo. Los trastazos y vuelcos estarán, como ayer y como toda la semana, a la orden del día. En el hoyo 18 nadie consiguió hacer birdie a lo largo y ancho de la tercera ronda. Brutal. Es que ni por casualidad la enchufaba nadie. Más datos: según la media de golpes por hoyo del sábado, cuatro de los cinco hoyos más complicados del campo se incluían dentro de los últimos cinco hoyos (14, 15, 17 y 18).

Hay muy pocas certezas. Porque si algo tiene Mickelson, por ejemplo, es una capacidad asombrosa de generar milagros y pequeñas hecatombes. A lo mejor por eso es el jugador más atractivo de seguir en todo el panorama mundial. Parece en todo caso que Tiger no va a ganar su decimoquinto Grande. Ni McIlroy el tercero. Tampoco Webb Simpson, que juega en la última jornada junto a Sergio García, podrá revalidar título. El español se ha estrellado violentamente contra el hoyo 15, donde registra de momento un parcial de +10. Una verdadera lástima.

Resultados (Tercera Jornada)

Horarios de salida de la cuarta jornada