Inicio US Open US Open 2013 Una batería de historias que bien podría firmar Hollywood

Una batería de historias que bien podría firmar Hollywood

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Ayer se disputó la previa del US Open en Estados Unidos. Once sedes y 36 hoyos. Nervios e historias para no dormir…

– Lee Janzen, doble ganador del US Open (1993 y 1998), no estará en el próximo que se disputa en Merion después de haber sido descalificado de la previa. La razón: llevar clavos de metal en los zapatos. “Nos mandaron un email avisando de la prohibición hace unos veinte días, pero no lo leí”, señaló Janzen. El uso de los clavos de metal sólo se permitieron en dos de las once sedes, precisamente en las que había mayor presencia de jugadores del PGA Tour, donde sí está autorizado. “No pasa nada, el único problema es que hay que leer la documentación que te mandan… No obstante, estoy más preocupado por el juego que por la descalificación”, señaló Janzen que había hecho 75 golpes en la primera vuelta de la previa. Por cierto, los pantalones cortos sí estaban permitidos.

– Robert Karlsson, Josh Teater y Luke Guthrie son este año los reyes de las previas en Estados Unidos. Los tres han hecho doblete. Se clasificaron para el British Open y ahora lo han hecho para el US Open.

-Ryan Palmer y Zach Fischer tendrán que regresar hoy al recorrido de la previa de Dallas para jugar su noveno hoyo de desempate para determinar cuál de los dos está en el US Open. Esto es presión y lo demás tontería. Ayer se les hizo de noche.

– Jordan Spieth sigue dejando huella. El jugador que este año ha conseguido la tarjeta del PGA Tour mediante invitaciones jugará el US Open por segundo año consecutivo. Será su primera presencia como profesional. El año pasado fue el mejor amateur en el Olympic Club.

– Brandon Matthews iba camino de protagonizar la gran historia de esta serie de previas del US Open, concretamente en la sede de Nueva York. El joven jugador de 18 años de la Universidad de Temple, rookie de la temporada en la conferencia Atlántico 10, sabía que iba bien cuando se voló el green de su último hoyo y acabó en el rough, detrás de un árbol. Tuvo que dropar y preguntó cómo estaban los marcadores. Ahora mismo, marchas cuarto en solitario, dentro del US Open, le comentó un árbitro. Matthews agarró el wedge de 58 grados y ejecutó un approach sublime. La bola botó justo donde quería, dentro de green, y rodó directa y mansamente hacia el hoyo. Salvó un par impresionante mientras se abrazaba entre lágrimas con su padre. Veinte minutos más tarde habría más lágrimas. Gavin Hall, también con 18 años, terminó con cuatro birdies consecutivos y lo dejó fuera del US Open como primer reserva. “Qué más se puede pedir…”, señaló el joven Matthews resignado.

– Jim Herman consiguió la última plaza en la previa de Nueva York donde también jugó Matthews. Ahora, quedaría como los ángeles si le mandara una buena pata de jamón ibérico 100×100 a Richard Sterne. El sudafricano, fanático del pata negra, es el responsable de que Herman esté en el US Open. Sterne renunció y se concedió una plaza más en la previa de Nueva York.

– Charley Hoffman terminó el Memorial con una vuelta de 81 golpes y dudó seriamente si borrarse de la previa de The Lakes. Finalmente, jugó casi como castigo por su horrible actuación y, como pasa de vez en cuando, se metió de cabeza en el US Open. Sobrado.