
1. Antes de nada: nos unimos a las numerosas felicitaciones que ha recibido la USGA. Acierto pleno con la preparación del campo. La expectación es enorme y el campo luce con algo más que reflejos escoceses, tal y como fue concebido.
2. Un par de detalles básicos, respecto a la nueva presentación del terreno, en la que desaparece el rough y aparece un terreno asalvajado, desaliñado (scruffy, que se dice por aquí), mezcla de arena blanda, zonas arenosas más duras y follaje diverso e irregular (matas, hierbas altas…). El primero: en efecto, a día de hoy el azar puro y duro entra mucho más en juego cuando no se coge calle desde el tee de salida. Igual se te queda la bola perfecta como puedes meterte en un atolladero. Pero alrededor de green ocurre lo contrario. No dependes tanto de cómo se quede la bola en un rough asesino, lo que a veces, dentro de la tragedia, es pura lotería, sino que será la capacidad de cada cual para aprochar y escalar las pendientes de las vertiginosas escapatorias la que quedará al desnudo…
3. Todas esas escapatorias, especialmente las que caen hacia la parte frontal de los greenes, están segadas a contrapelo. El jugador siempre tendrá que aprochar o patear contra el pelo de la hierba, que además es recio y grueso, lo que complica bastante más los intentos de dejar la bola cerca. Y además dificulta también que las bolas escalen el frontal del green cuando vienen pegadas de segundo golpe, desde el fairway…
4. Si el tiempo se mantiene más o menos seco, la diferencia entre los partidos de la mañana y los de la tarde varía sustancialmente, porque el calor aprieta que es una barbaridad y las calles se secan, hasta el punto que una bola pegada por el mismo jugador al centro de la calle puede tener entre la mañana y la tarde una diferencia de hasta dos palos a la hora de ir a por el green.
5. Y si llueve, tal y como anuncian con algunas reservas las previsiones, el campo se hará un poco más largo, aunque tiene que llover mucho para que el peso del agua se deje sentir de verdad, puesto que este campo tiene un subsuelo muy arenoso que chupa que da gusto. Los greenes, eso sí, recibirían un poco mejor, pero el problema de verdad de estos greenes no es tanto dureza, que también, como sus contornos tan ondulados, lo que reduce la superficie de aterrizaje cómodo de la bola una barbaridad. Parecen greenes gigantes, pero lo cierto es que son ‘enanos’.
6. Merecen especial atención los bunkers. Con el nuevo diseño y la preparación, la mayoría de ellos no están perfectamente delimitados por alguno de sus flancos. Esto es, la arena del bunker termina mezclándose y confundiéndose con la de sus alrededores. Esto ha llevado a la USGA a recomendar directamente a los jugadores que nunca apoyen el palo antes de resolver la duda, no vaya a ser que se encuentren en el obstáculo y reciban una penalización. Así, cada partido lleva un árbitro y la advertencia es clara: avisarlo para que éste decida si la bola está o no en bunker. La sombra de la pequeña tragedia de Dustin Johnson en Whistling Straits es alargada… Por cierto, los árbitros a su vez han recibido la recomendación de declarar la bola dentro del obstáculo en caso de extrema duda. Así se evitan sorpresas.
7. Resulta de lo más curioso cómo están los laterales de muchas calles, dentro de la zona segada al ras. En fairway puro y duro, para entendernos. El caso es que ya desde el lunes aparecían muy pelados, muy secos. Y resulta poco creíble pensar que algo así no está hecho a conciencia. Evidentemente, de este modo algunas bolas ‘indecisas’ rodarán con más facilidad fuera de calle…
8. Vayamos con las previsiones de resultado ganador. Sergio García cree que si no llueve, o no llueve mucho, un +5 puede ser muy bueno para aspirar a todo. Gonzalo Fernández Castaño no anda muy lejos y se sitúa en +3. Ben Crenshaw, el rediseñador del campo, ve el PAR como resultado ganador. Justin Rose daba el -4 al principio de la semana, apoyándose en lo que había escuchado a los lugareños, pero a estas alturas quizá haya rebajado el nivel un poco. Miguel Ángel Jiménez, cuando le contábamos que Sergio había dado el +5 como bueno, se quedaba muy parado antes de empezar a explicar que no le gusta dar resultados… Para a continuación sonreír y y preguntar: ¿dónde hay que firmar ese +5?
Y si queremos dar nombres, el único que se ha mojado es Rory McIlroy, que ha dicho que ve a Jason Day con muchas posibilidades por dos cuestiones: tiene un juego largo potente y recto y un juego corto como hay pocos, según el norirlandés.


