“Hubo un tiempo en el que la hierba de los greenes era más o menos como ahora es la del fairway; y en esa superficie se pateaba entonces. Las condiciones han cambiado mucho y por eso es muy difícil comparar a jugadores de épocas distintas”. Lo dice Art Spander, uno de los ‘golfwriter’ (como se dice aquí, en Estados Unidos) más reconocidos y de trayectoria más dilatada, aunque este hombre no sólo ha escrito de golf, sino también de fútbol americano, tenis…
¿Trayectoria dilatada? Dilatadísima. Para muestra, un botón, ahora que nos encontramos en la semana del US Open: Spander cubrió su primer Abierto de los Estados Unidos en 1966 para el San Francisco Chronicle, aquel que Billy Casper ganara a Arnold Palmer del modo más insospechado en el Olympic de San Francisco, tras remontarle la friolera de siete golpes en los últimos nueve y batirle al día siguiente en un desempate a 18 hoyos.
Andábamos buscando a alguien que resolviera al fin la pregunta del millón, ¿quién es el Rey histórico del US Open?, y puede que Spander sea la persona apropiada, porque ha tratado con Sarazen, Nicklaus, Hogan, Palmer, Woods… Por conocer, incluso conoció a Francis Ouimet, el héroe estadounidense que cambió la historia del golf. De todos modos, si algo tienen la experiencia y la sabiduría que dan los años (Art tiene mas de ochenta y aquí está, en el The Country Club dándole a la tecla como si fuera un becario, qué maravilla) es que suelen esquivar los juicios absolutos e incontestables.
No obstante, se lo preguntamos, a ver qué sucede.
De entrada, cita a Jack Nicklaus, lo cual seguramente es más que una pista. Pero no quiere dejarse en el tintero a Tiger Woods (es el segundo nombre que cita) ni a Ben Hogan. Recordemos: el Oso Dorado atesora cuatro triunfos, los mismos que Hogan, ambos con uno más que Tiger. Al final, Spander opta por una solución intermedia, pero imbatible: el Rey ideal del US Open sería un jugador híbrido entre Jack y Tiger.
Art Spander, en cualquier caso, no tira de morriña ni cree que los tiempos pasados siempre sean mejores que los presentes o los que están por venir. Más bien es al contrario. Por alguna razón nos da la sensación de que valora extremadamente la exacerbada competencia del golf de hoy en día.
Y aporta algunos nombres muy interesantes, impresionado como todos los demás, por ejemplo, con la meteórica carrera hacia la gloria de Scottie Scheffler de hace unas semanas. Pero se detiene en dos nombres, por encima de los demás. Primero, el de Rory McIlroy, su principal favorito para esta semana. Y a continuación, cuando se trata de hablar de una personalidad que le haya cautivado, más allá incluso de sus logros deportivos, cita a Jordan Spieth. Como se ve, Art Spander hila muy fino.




Y por ahora viene acertando!