Inicio US Open US Open 2024 David Puig ingresa en el club del 3,32 por ciento
Cinco pequeñas historietas de su vuelta que dejan bien claro que se trata de un golfista especial

David Puig ingresa en el club del 3,32 por ciento

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Un muchacho especial. Ese es David Puig (+3). No hay que cansarse de repetirlo. El muchacho de La Garriga no deja de asombrar una y otra vez. Tras sellar el pase a los Juegos no era fácil saltar hoy a Pinehurst Nº2. Mucha tensión acumulada, mucha alegría liberada. Es de ley, incluso, que pudiera haber un bajón. Todo lo contrario.

«Singular o particular, que se diferencia de lo común o general». Esta es la definición que la RAE ofrece sobre el adjetivo especial y hoy, una vez más, podemos encuadrar al jugador catalán dentro de dicha categoría. No es un elogio regalado. Si alguno todavía no está convencido del todo, eche un vistazo a los datos que les exponemos a continuación

Hoy, sábado, en el día del movimiento del US Open 2024, David ha vuelto a entregar una tarjeta por debajo del par que le sirve, por cierto, para meterse dentro de los veinte mejores del torneo. Es la segunda vuelta consecutiva de David esta semana por debajo de 70 golpes, tras el -2 registrado en la jornada del viernes. Jugar bajo par en Pinehurst es una empresa muy complicada, pero ganarle dos veces al campo es prácticamente una hazaña.

Un total de 511 golfistas distintos han jugado las cuatro ediciones de los US Open celebrados en este campo y tan sólo veinte han conseguido, hasta el momento, ganar dos veces al campo en la misma edición y únicamente 16 han logrado enlazar dos días seguidos bajo par. David se ha convertido en el decimoséptimo. Es decir, Puig ha ingresado hoy en un exclusivo club al que pertenecen sólo el 3,32 por ciento de los golfistas que han disputado el US Open en este campo. No es moco de pavo. Un tal Tiger Woods, por ejemplo, no lo ha conseguido en ninguna de sus tres participaciones.

Ya tenemos el primero. Otro ejemplo que ayuda a ver ese algo distinto que tiene David Puig ha sido su golpe de salida en el hoyo 7, un dogleg a la derecha con una bandera colocada a 380 metros. La mayoría de jugadores opta por jugar un hierro o una madera al centro de la calle y dejarse un golpe intermedio para intentar el birdie desde ahí. Los más atrevidos y que tienen la distancia para hacerlo, se pueden plantear una línea agresiva saltando el vértice del dogleg para dejarla en las cercanías del green. El golpe, obviamente, es complicado y requiere una gran precisión, ya que corres el peligro de no superar el rough de la derecha o cruzarte por la izquierda.

En el momento de acabar la ronda de Puig, sólo cinco jugadores habían intentado esta línea agresiva: uno, evidentemente, el español, y los otros cuatro han sido Cameron Young, Wyndham Clark, Sahith Theegala y Min Woo Lee. Pues bien, Puig y Lee han sido los únicos que han logrado dejarla en calle. Con un pequeño matiz en favor del catalán. Ha dejado su bola a 36 metros de la bandera y el australiano a 75. Una barbaridad de golpe. Una pena que no haya podido aprovechar esa gran salida, ya que ha cometido bogey tras un mal primer putt.

En el hoyo 13, hay una situación parecida, aunque en este caso han sido más jugadores los que han intentado la empresa. Una vez más, el golpe de David ha sido un inmaculado drive de exactamente 300 metros que ha dejado a menos de 30 del hoyo. Aquí sí ha podido sacar rédito y se ha embuchado el cuarto birdie del día. Porque señores, esa es otra, la capacidad de restar golpes al campo que tiene el muchacho de 22 años es muy notable.

Ya tenemos el segundo. Otro más. El tercero. Lleva once birdies en la presente edición del US Open y solo el amateur Neal Shipley y Tom Kim le superan con doce en el momento de publicar este artículo.

El cuarto. Hablando de grandes golpes, sin duda, el mejor que ha pegado David hoy ha sido en el tee del hoyo 15, par 3, 196 yardas, bandera en el lado izquierdo de green. Lo dicho, su mejor golpe del día y también el mejor golpe que se ha visto hoy en ese hoyo hasta su llegada. Recto, como un tiralíneas, la bola ha botado en el sitio perfecto y ha rodado unos metros para terminar a un escaso metro a la derecha de la bandera. En ese instante, sólo tres jugadores habían hecho birdie a este duro par 3.

Para el quinto nos vamos a la parte trasera del green del 3, un par 4 al que hoy han adelantado el tee para incitar a los jugadores a tirar de uno a green. Puig, por supuesto, se ha lanzado a por ello. Ha sido tan bueno su drive que se ha volado el green y ha terminado en un camino de tierra que separa los greenes del 5 y del 3. Pues bien, el approach era delicadísimo. Ha tenido algo de fortuna porque la bola ha reposado en una parte del camino que tenía más tierra, con lo que había cierto colchón por debajo. Aún así, había que hacerlo muy bien para dejarla cerca. Ahí han aparecido las manos mágicas del golfista español. Ha utilizado el wedge de 58 grados y la ha dejado muerta a unos cuatro metros. Por si fuera poco, ha metido el putt, justo en la última vuelta. Brutal. «Creo que ha sido el mejor up and down de mi vida le confesaba a su caddie Alberto Sánchez al salir del tee del 4.

¿Todavía necesitan más argumentos para convencerse de que David está hecho de una pasta especial? El catalán nada más terminar su vuelta, atendía a Ten Golf y con gran sencillez y ninguna soberbia en su tono señalaba: «Pues la verdad es que el campo es muy complicado, pero para mí, hoy lo he visto hasta fácil». ¿Necesitan alguna prueba más?