Inicio US Open US Open 2024 DeChambeau sí tuvo el instinto asesino que le faltó a Rory
El americano, con una soberbia sacada de búnker, gana el US Open en un final trágico de McIlroy

DeChambeau sí tuvo el instinto asesino que le faltó a Rory

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Bryson DeChambeau celebra su victoria en el US Opend e Pinehurst.
Bryson DeChambeau celebra su victoria en el US Opend e Pinehurst.

Si algún día, Dios no lo quiera, se encuentran en una situación de vida o muerte y dependen de una sacada de búnker, ni lo piensen, marquen el número de teléfono de Bryson DeChambeau (-6), el flamante campeón del US Open 2024 en el recorrido Nº2 de Pinehurst. Es el segundo que conquista en su carrera tras una agónica batalla contra Rory McIlroy (-5).

DeChambeau es un genio de los números y de la ciencia. Quizá por ello, por ser un hombre fundamentalmente empírico, que necesita tocar para creer, se mueve como pez en el agua en la arena, con los pies bien asentados en la tierra. Así lo ha demostrado en el hoyo 18.

Era una sacada a vida o muerte tras fallar a la derecha el golpe de salida y quedarse con el margen justo, bajo la copa baja de un árbol, con el único recurso posible de tirar la bola hacia adelante y hacerla rodar hasta llegar a la trampa corta de la izquierda del green del 18. Ganar o playoff. Gloria o desempate. Era una sacada muy difícil, de cincuenta metros, uno de los golpes más complicados que hay en golf.

Su tiro ha tenido la precisión de un cirujano y el temple y la sabiduría de un médico de urgencias. Había que hacerlo sí o sí. Y lo hizo. Dejó la bola a menos de un metro, cuesta arriba. Hecho. US Open al bolsillo con un golpe de ventaja sobre Rory McIlroy. Ya tiene dos en la estantería junto al de 2020 en Winged Foot. Dos US Open del mismo jugador, aunque en dos cuerpos distintos, el inflado y el saludable. Nos gusta más el segundo.

Eso sí, antes de la gloria de la sacada de búnker, pasaron muchas cosas. Más dolor que alegría. Rorylandia en estado puro. McIlroy tenía el US Open en el bolsillo, su primer Grande en diez años. El campo lo gritaba y hasta lo paladeaba: «Rory, Rory, Rory…». Eran dos golpes de ventaja a falta de tres hoyos tras una carga fabulosa del norirlandés. Su mejor versión. Gran putt de poco más de cuatro metros en el 9, uno más de siete y medio en el 10, un tercero de seis en el 12 y un golpe soberbio en el 13 para dejarse el birdie hecho. Cuatro en cinco hoyos. Justo cuando se deciden los Grandes. Y mientras, DeChambeau, sufriendo, yendo y volviendo, salvando pares, sacando garra, haciendo un birdie aquí y allá, pero desangrándose… O eso parecía.

Es justo ese instinto asesino que le falta a Rory. Le ha faltado toda su carrera. Lo tenía en su mano. Sin embargo, le abría la puerta a Bryson con un putt fallado en el 16 de menos de un metro. Cierto es que DeChambeau también lo había fallado en el 15, igualmente muy corto, pero el americano venía persiguiendo y necesitado, mientras que para Rory era el momento de cerrar la puerta y poner cinco candados al US Open.

Falló el putt del 16. Drama. Y remató con otro putt fallado, aún más corto en el 18. Más drama. La historia, seguramente, recordará el del 18, el último, pero el más importante fue el del 16. Si lo hubiera metido, no habría tenido tanta presión en el 18. Además, ese último putt tenía mucha guasa, cuesta abajo y con caída. Había que sacarlo por fuera del hoyo por la izquierda o tirarlo firme y jugársela. Rory no se atrevió la tablerazo, optó por la caída y se le escapó por abajo. Dramático. Otra historia más para la leyenda negra de Rorylandia. Veremos cómo se levanta de ésta, aunque son tantas, que casi habría que apostar que estará de nuevo para ganar en Royal Troon. Al tiempo.

La realidad es que, a pesar de los errores, de uno y otro, ha sido una fabulosa batalla de titanes. Viva Pinehurst y viva esta versión del US Open. Ha sido el mejor Grande del año por emoción y el campo y su preparación tienen mucha culpa de ello. Finalmente, sólo ocho jugadores acabaron bajo par, más que nunca en esta sede, pero ha sido un torneo fabuloso, sin necesidad de crear un monstruo artificial, poniéndolo difícil, pero dejando margen para el birdie. Sí, definitivamente, viva Pinehurst y viva esta versión del US Open.

Resultados en directo del US Open Championship 2024