Inicio US Open US Open Championship 2025 J.J. Spaun y la lámpara maravillosa
J.J. Spaun conquista el US Open en una ronda final memorable en Oakmont

J.J. Spaun y la lámpara maravillosa

Compartir
J.J. Spaun posa con el trofeo de campeón del US Open.
J.J. Spaun posa con el trofeo de campeón del US Open. (Jeff Haynes/USGA)

J.J. Spaun (-1) frotó su lámpara mágica en el hoyo 17 y salió de ella un drive estratosférico, milimétrico, perfecto, con un poco de draw, buscando el trapo. El tipo de golpe que gana torneos. El tipo de golpe que gana Grandes. Pasó muy cerca del hoyo y se dejó una muy buena opción de eagle de unos cinco metros. Sacó el birdie y salió al 18 con la misión de hacer el par para ganar el US Open Championship.

Marchaba con un resultado acumulado de PAR y en la casa club esperaba Robert MacIntyre con +1. Podía valer. En el 18 no está garantizado el par, ni mucho menos. El resto de candidatos al triunfo, muchos, hasta siete a falta de cinco hoyos, en un día de golf para el recuerdo, fueron enterrándose aquí y allá bajo la maravillosa crueldad de Oakmont. La mayoría cayó en el 15, qué monstruo, aunque alguno, como Tyrrell Hatton, se lo dejó en el 17. Aún quedaba ponerla en calle en el 18, una tarea titánica, no crean. Spaun volvió a frotar su lámpara y la colocó en todo el centro del fairway. Ni con la mano la habría puesto mejor.

Su segundo golpe fue inteligente. Buscó la zona izquierda de green, el lado seguro con la bandera a la derecha. Ahí se metió medio US Open en el bolsillo, aunque realmente todavía tenía que hacer dos putts desde casi 20 metros. Jamás en su vida se había visto en una situación igual. Jamás en su vida había estado en un escenario tan grande, bajo la lluvia, con la grada a rebosar y la obligación de meter en dos golpes una pequeña bola blanca en el hoyo para hacerse un hueco en la historia. Su primer Grande. Sólo imaginen por un momento la velocidad a la que bombeaba ese corazón…

Pero Spaun, nadie lo sabía, había salido a jugar hoy con su lámpara maravillosa. La volvió a frotar y le concedió el deseo. No sólo te vas a coronar, le dijo el genio, lo vas a hacer a lo grande. Para qué dos putts si lo podemos resolver en uno. Claro que sí. Y lo metió. Éxtasis. Un putt de exactamente 19 metros y 63 centímetros para ganar el US Open y ser el único jugador bajo par del torneo. Viva Spaun. Viva su historia. Viva Oakmont. Viva la lámpara.

Aladino era un joven pobre de una ciudad de Oriente. Sobrevivía sin grandes aspiraciones hasta que un buen día se encontró con la lámpara y el genio le cambió la vida. Le concedió los deseos, se acabó casando con una princesa y fue un hombre respetado por el sultán y su corte. Perseverancia, ingenio y un toque de magia. La historia de Spaun.

No hay mayor lección de resiliencia y perseverancia que su última vuelta en Oakmont. Arrancó con cinco bogeys en los primeros seis hoyos. Se colocó a cuatro golpes de Sam Burns y más de uno certificó su defunción. Imposible que levante la cabeza. Hasta aquí ha llegado. Fue bonito mientras duró, se escuchaba en toda Pensilvania. Sin embargo, la magia siempre derrota a la lógica. ¿Se puede ganar un Grande haciendo 40 golpes en los primeros nueve hoyos del domingo? La lógica dice que no. La magia se impone. Hizo birdie en el 12 con un gran putt de 12 metros, sumó otro más en el 14, desde algo más de seis metros, y remató con los birdies del 17 y 18. ¿O no es algo mágico que Spaun lograra la victoria embocando el putt más largo de la semana en Oakmont?

El flamante campeón del US Open se ha impuesto con dos golpes de ventaja sobre Robert MacIntyre, tres sobre Hovland y cuatro sobre Cameron Young, Hatton y Carlos Ortiz. En la séptima posición han terminado Jon Rahm, Scheffler y Sam Burns. Adam Scott, que llegó al 15 metido de lleno en la pelea, acabó fuera del top 10. Hovland, Ortiz, Burns (con polémica por un alivio no concedido) y Scott se dejaron el US Open en el hoyo 15. Menuda bestia. Hatton lo hizo en el 17, fallando el drive, de rough a rough y tiro porque me toca. Realmente, sólo MacIntyre puede decir que no perdió el US Open, se lo ganaron. Incluso Scheffler tuvo sus opciones, que fueron aniquiladas con dos putts fallados desde menos de medio metro.

Hay un nuevo Grande en el gallinero del golf mundial. El príncipe de Oakmont se llama J.J. Spaun y ahora tiene por delante mil y una noches para celebrar su proeza. Una victoria de cuento.

Resultados finales del US Open Championship