Inicio US Open US Open Championship 2025 McIlroy le pone nombre y apellidos a su nuevo Everest
Declaraciones de Rory McIlroy tras acabar el US Open con una ronda de 67 golpes

McIlroy le pone nombre y apellidos a su nuevo Everest

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Rory McIlroy, durante la última ronda del US Open este domingo.
Rory McIlroy, durante la última ronda del US Open este domingo. (© Golffile | Stefano Di Maria)

Rory McIlroy se ha quitado un buen peso de encima en la última ronda del US Open Championship. Primero porque ha entregado una tarjeta de 67 golpes (la mejor del día junto a Jon Rahm), su mejor resultado en algo más de un mes (segunda jornada del Truist Championship) y segundo porque le ha pegado muy bien al driver… Sin duda, eso segundo es lo más importante. El drive para Rory es media vida.

McIlroy juega la próxima semana el Travelers Championship y las sensaciones con las que se marcha de Oakmont son realmente buenas. Realmente parece que se ha producido un punto de inflexión. «Estoy muy animado con el driver, aunque no necesariamente sea el palo. Es más bien yo y cómo estaba mi swing. Siento que encontré una muy buena sensación en mi swing con el driver, lo cual fue genial. Espero poder mantener eso la próxima semana. Sí, está cerca, como dije. Físicamente, siento que mi juego está ahí. Solo mentalmente necesito ponerme en el estado adecuado para sacar lo mejor de mí», aseguraba al acabar la cuarta ronda del US Open.

En este sentido, Rory le ha puesto nombre y apellidos por primera vez a ese vacío que sintió después de ganar el Masters y que admitió al principio del US Open, asegurando que su cabeza no ha estado en el sitio correcto en las últimas semanas. «Necesito ponerme en el estado mental correcto. Probablemente no he estado ahí las últimas semanas», decía. En esta línea, tras ganar el Masters necesitaba un nuevo desafío y ahora, una vez pasado el US Open, sí lo ve ya en el horizonte. «Si no encuentro la motivación para prepararme para un Open Championship en casa, entonces no sé qué podría motivarme. Estoy deseando volver a Europa. Aún me queda una semana más aquí, pero después nos esperan muchas cosas buenas: nuestra nueva casa en Londres, el Scottish Open y, por supuesto, The Open en Portrush. Estoy tratando de ponerme en el estado mental adecuado para enfrentarme a eso. Siento que ya jugué un Open en Portrush y recuerdo cómo fueron esos sentimientos, para los que probablemente no estaba preparado entonces. Y, obviamente, será mi primera vez en público en casa después de ganar el Masters. Debería ser una semana realmente especial», explica.

Rory encuentra la mejor manera de definir lo que significa el Open Championship en su Irlanda del Norte. «Escalé mi Everest en abril y después de hacer algo así tienes que bajar y buscar otra montaña para escalar. Un Open en Portrush es sin duda una de esas», asegura contundente. Lo que sí tiene claro es que debe estar preparado para una semana muy emocional. Lo más importante es que lo sabe. «No me di cuenta de lo que iba a vivir en Portrush. No estaba preparado. Recuerdo que pegué un tiro al 12 o 13 el viernes por la noche, obviamente intentando pasar el corte, y el rugido que recibí cuando la pelota llegó al green casi me hace llorar. El apoyo y el amor de tu gente es increíble. No estaba preparado para eso. Necesito ponerme en el estado mental correcto para tener esos sentimientos de nuevo y lidiar con ellos», afirma.

Su objetivo en lo que queda año, desde luego, lo tiene muy claro y lo visualiza. «Espero poder celebrar con los aficionados de Irlanda del Norte el domingo por la noche con la Jarra de Clarete y la Chaqueta Verde. Será increíble volver a casa, jugar en esa atmósfera y ver a mucha gente que aún no he visto. Estoy realmente emocionado por eso. Estoy deseando prepararme para Portrush», sentencia.