Inicio US Open US Open Championship 2025 Trece detalles de ‘segunda y tercera fila’ para cerrar el US Open

Trece detalles de ‘segunda y tercera fila’ para cerrar el US Open

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Phil Mickelson durante el US Open 2025 en Oakmont Country Club. © USGA/Jeff Haynes
Phil Mickelson durante el US Open 2025 en Oakmont Country Club. © USGA/Jeff Haynes

Spaun, Burns, MacIntyre, Scott, Hatton, Hovland, Scheffler, Rahm, McIlroy o DeChambeau son los nombres de primera fila de este US Open de Oakmont 2025 recién facturado. Algunos por razones que brotan de la propia competición (Spaun, Burns, etcétera), y otros porque ahora les toca estar siempre en la primera fila de la actualidad, aunque fallen el corte (Scottie, Jon, Rory, Bryson…). Pero cerremos este tercer Grande del año con algunos detalles de la segunda y tercera fila, en ocasiones más interesantes o reveladoras que la primera.

1. Patrick Cantlay había fallado cuatro cortes en los 31 Grandes que había disputado antes de 2025, año en el que ya ha fallado  dos en los tres que se han jugado. No se encuentra y roza la irrelevancia con más asiduidad de la que cabía esperar de este jugador.

2. Es imposible medir el grado de frustración, pero si se pudiera seguro que Justin Thomas ocuparía el primer lugar del ranking ahora mismo. Después de quedar 36º en el Masters había ganado el RBC Heritage y fue segundo en el Truist Championship, así que de nuevo había llegado su momento en los Grandes. Lo creía él y lo pensábamos todos. La bofetada ha sido de época: fallaba el corte en el PGA y también en el US Open. Le pueden las prisas.

3. El golf ha sido demasiado cruel con Phil Mickelson, que se quedaba fuera del corte con dos dobles bogeys postreros en la segunda ronda. Especialmente duro el segundo de ellos, en el hoyo 17, el par 4 corto, donde estaba de tres en el green y todavía tuvo que embocar un putt de un metro para salvar el doble bogey… A continuación, en el 18, pegaba un segundo tiro magistral, picaba a dos palmos de la cazoleta y luego erraba el putt de birdie desde unos cuatro metros que le hubiera metido en el fin de semana. La bola, burlona, lanzaba una caricia al borde del hoyo… La USGA debiera cursarle ya mismo la invitación para el año que viene. ¿Quién no lo comprendería?

4. Seguimos sentaditos y pacientes aguardando la definitiva eclosión de Cameron Young (4º esta semana en Oakmont). A lo tonto, a lo tonto, no ha habido año desde que llegara a la élite en el que no haya firmado al menos un top ten en un Grande.

5. Dustin Johnson se nos ahoga en un mar de mal fario y melancolía. Con él en juego en un Grande, de un tiempo a esta parte, resulta verdad aquello de que lo que puede salir mal sale aún peor. En unos días cumplirá 41 años, no es ningún mozalbete, pero no es una cuestión de edad que las vueltas se le hagan eternas en los majors y que haya fallado seis cortes en los últimos ocho que ha jugado. Excesivo.

6. Tampoco a Cameron Smith le está sentando bien su paso por LIV, las cosas como son. Pero si estamos esperando sentaditos y pacientes a un Cameron, Young, cómo no vamos a hacer lo mismo con el otro, Smith.

7. Tyrrell Hatton ha obtenido el mejor resultado (4º) de su carrera en un Grande. Con el inglés sí que no aparecen sombras de duda, juegue en LIV o donde quiera que lo haga: ganará uno antes o después. Y no sería nada extraño que fuera el US Open. Aunque parezca lo contrario, por aquello de que es el major donde más paciencia y sangre fría se requiere, en realidad le va como anillo al dedo, pues nadie como él en la ardua tarea de enfadarse y desenfadarse con aplomo y naturalidad.

8. Rasmus Neergaard Petersen. Ha jugado en el último mes los dos primeros Grandes de su carrera. En el primero (PGA) fallaba el corte. En el segundo, ante un coloso como Oakmont, ha quedado duodécimo. Pues sí, aprende rápido. Hace unos años andaba todavía buscándose la vida (cono mucho éxito, eso sí), en el Hotel Planner Tour. Seguramente no es todavía un ‘crack’ mundial, pero sigue dando los pasos correctos. Lo raro sería que este mismo año 2025 no ganara por primera vez en el DP World Tour. Por supuesto, se admiten apuestas.

9. Todavía andamos a la espera de que un jugador nacido en el Siglo XXI sea capaz de ganar un Grande. Aún no ha ocurrido. Gene Sarazen, que fue el primer jugador nacido en el Siglo XX en ganar un Grande, necesita ya un compañero en un club donde sólo acceden miembros cada cien años. Y el caso es que tampoco hay tantos candidatos claros. Tom Kim, los hermanos Hojgaard… Por rápido que aprenda, ni siquiera Neergaard Petersen valdría, pues nació en 1999.

10. La historia de los Grandes del golf, tal y como hoy la contamos, cumple 165 años en 2025, desde que se jugara aquel primer Open en 1860. Tal y como hoy la contamos, decíamos. Y es importante este matiz porque probablemente hasta mediados del Siglo XX no quedó forjado el concepto de major. Sin embargo, es de justicia darle su sitio a los pioneros y realzar los albores de aquellas competiciones que con el paso del tiempo (muy pronto, realmente) se convirtieron en estos mega acontecimientos deportivos. En este tiempo se han disputado 473 Grandes y J. J. Spaun, flamante triunfador en el US Open de Oakmont, ha sido el jugador número 234 que al menos gana uno.

11. Sólo 89 de estos 234 han ganado más de uno. Este es el reto de Spaun. Y no es tan sencillo, según se ve: en el redil de Spaun, el de los ganadores de un solo Grande, están tipos como Adam Scott, Jason Day, Justin Rose, Sergio García, Louis Oosthuizen, Jim Furyk, Tom Kite, Fred Couples, Ian Woosnam…

Y también otros como Jason Dufner, Todd Hamilton, Ben Curtis, Yang, Shaun Micheel, Rich Beem, Mark Brooks… Todos son buenísimos, pero estos dos grupos han jugado en ligas distintas, no nos vamos a engañar. Spaun todavía está escribiendo su historia (tiene 34 años) y ya veremos en qué liga termina o se siente más cómodo.

12. Josele Ballester ha sido el jugador español número 20 en debutar en un US Open desde que Ángel de la Torre rompiera el hielo hace justo un siglo (1925). ¿Quién será el vigésimo primero? Por lanzar nombres que no quede. Aquí van dos. Es casi absurdo, por ejemplo, que Jorge Campillo aún no haya jugado este Grande y se merece darse el gusto. Y Ángel Ayora parece un valor seguro.

13. Mucha tranquilidad: en apenas ocho años el US Open regresará a Oakmont y así, a vuela pluma, se nos ocurren dos preguntas. La primera: ¿cuántos Grandes habrá ganado ya Scheffler cuando regrese por tercera vez a esta plaza? Y la segunda: ¿el hoyo 8, par 3, se jugará, por decir algo, desde más allá de 310 yardas?