Miyu Yamashita (-11) no se inmuta, te ejecuta y no parpadea. Qué ganadora. Este domingo la japonesa ha levantado en Royal Porthcawl el primer Grande de su carrera. Es la campeona del AIG Women’s Open 2025 con total merecimiento. No les extrañe que vengan más Majors detrás.
Muchas cosas se pueden destacar de una jugadora que es una ganadora nata. Acumula 13 victorias en el Japan Tour, tiene la media de golpes más baja de la historia de ese circuito. Este año en su debut en el LPGA no había ganado todavía, pero acumulaba seis top ten en la mochila y terminaba segunda en el KPMG Women’s. Llegaba a Gales como la decimoquinta del mundo y sale con su primer Major.
Sin hacer ruido, discreta, tímida, con calma, sin aspavientos, pero con los ojos inyectados en la sangre de la victoria. Así ha ganado este domingo Yamashita. Una roca que ha sabido templar los nervios y firmar una vuelta con un solitario bogey cuando ya estaba todo decidido. Eso sí, nada más cerrarse el torneo ha dejado salir las emociones y se ha visto a la joven que el sábado cumplía 24 años y levantaba los brazos al cielo. No se crean, había dudas de si lo haría.
Arrancaba líder y terminaba líder. Sólo durante dos hoyos ha compartido esa posición con A Lim Kim (-7). Entre el tee del hoyo 3 y el green del 4 iban empatadas en -9, pero el birdie en ese hoyo unido al bogey de la coreana le devolvía dos golpes de ventaja. No compartiría el liderato ni un minuto más.
Todo sea dicho, la gran rival del día ha sido Charley Hull. La inglesa ha coronado un espectacular fin de semana. El sábado empezaba a once golpes de la cabeza y ha llegado a estar a uno. Ella misma ha caído con dos bogeys en el 16 y el 17. Ha estado muy cerca, es cierto, pero se vuelve a quedar a las puertas de levantar su primer Grande. Se le resiste y repite el segundo puesto de hace dos años. La losa empieza a ser de gran tamaño.
La japonesa ha tenido en el putter la catana con la que ha sentenciado el torneo. Hull apretaba de lo lindo con una vuelta de cinco bajo par y se ponía a un solo impacto de la nipona. Miyu se iba al búnker desde el tee del 12, sólo podía sacarla a calle y el tercer golpe se iba por la escapatoria de la izquierda. Tenía un approach delicado y un putt de cinco metros para no tropezar e igualar la contienda. No ha parpadeado y ha metido el putt por todo el centro. Por primera vez emitía un pequeño gesto de alegría. Un hoyo después embocaba otro gran putt de tres metros para salvar el par. Eso unido a los dos bogeys de Charley le daban tres golpes de distancia, el torneo tenía nombres y apellidos para la eternidad.
Esta victoria supone otro espaldarazo al golf japonés. Hasta marzo de 2024 el golf nipón acumulaba tres Majors en toda la histora. En los últimos 18 meses ha sumado tres más con Ayaka Furue, Mao Saigo y ahora con Yamashita.
Paula Martín (-4) ha entregado la mejor tarjeta del día y se ha despedido del torneo con la mejor vuelta del día y una tarjeta de 68 golpes que le ha permitido ganar la Smyth Salver como mejor amateur del torneo y volverá dentro de doce meses al Open ya que ha terminado entre las diez mejores del torneo.
Además, Jeeno Thitikul será a partir de este lunes la nueva Número Uno del Mundo. Nelly Korda necesitaba terminar entre las veinticinco mejores del torneo para tener opciones de mantenerse en lo más alto. Ha terminado más allá del puesto treinta y la tailandesa alcanza la cima del golf mundial. Por su parte, Lottie Woad (-4) ha terminado en el top ten de manera silenciosa y sin llamar la atención. La inglesa es la única jugadora en terminar entre los diez mejores en los dos últimos años.



