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Un análisis del recorrido de Royal Porthcawl dónde este jueves arranca el Women's Open

El British se disfraza de US Open

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Royal Porthcawl Golf Club
Royal Porthcawl Golf Club

Royal Porthcawl se convierte esta semana en el epicentro del golf mundial con la disputa del AIG Women’s Open 2025. El prestigioso links galés recibe a las mejores jugadoras del planeta con un recorrido que, según la previsión meteorológica y el análisis de los que conocen de primera mano el recorrido, promete ser uno de los exámenes más exigentes del año. Viento, lluvia y un trazado largo y complejo se combinan para ofrecer una de las pruebas más puras y duras del calendario. Una verdadera batalla en la que sobrevivir será más importante que brillar.

Uno de los que mejor conoce los secretos del campo es Alejandro Larrazábal. El español, campeón del British Amateur en Royal Porthcawl allá por 2002, vuelve esta semana al recorrido galés en calidad de entrenador y caddie de la amateur Paula Martín, una de las grandes promesas del golf español. Su análisis del campo no deja lugar a dudas: “Va a ser un test muy duro. El campo está bastante largo y complicado. Aquí siempre sopla viento del oeste, el que viene del Atlántico, así que las condiciones son fuertes y feroces”.

En lo que a distancia se refiere el campo tiene 6750 yardas, las mismas que Erin Hills, el recorrido donde se jugó este año el US Open, es cierto que no cuenta con ese rough que defendia el campo norteamericano, pero cuenta con un elemento meteorológico que puede ser igual de fundamental.

El viento es determinante en Royal Porthcawl, «es la gran defensa del campo», añade Carlota Ciganda. Se espera que este jueves sople con intensidad media alta durante toda la jornada con una media de 20-25 kilómetros por hora. No es baladí. «Es muy difícil tener un día de calma. Siempre es el mismo viento del oeste, y eso condiciona totalmente la estrategia. Hay hoyos que se juegan siempre en contra o cruzado de izquierda, y los hace durísimos”, explica el coach español. En este sentido, identifica dos tramos clave, los hoyos 1 al 5 y los hoyos 14 al 17. «El principio y el final son demoledores. Si consigues salir vivo de ahí, ya has hecho mucho». Los cuatro primeros hoyos en concreto se juegan con un viento en contra que los hace todavía más largos. La exigencia va a ser máxima.

En esta edición, el recorrido ha experimentado un pequeño ajuste logístico. Un cambio que no altera la esencia del campo, pero que modifica sensiblemente la secuencia de juego. “ Se han corrido todos los hoyos. El que ahora es el 1 era el 18 antes, y para mí es el más emblemático del campo. Tirar contra el océano, con todo lo que implica, lo hacía muy especial. Ahora bien, abrir con él también será un reto enorme”. La pena quizás sea que el hoyo final es un par cinco alcanzable y que no va acorde con la exigencia del recorrido. Dará también oportunidades de ver intentos de eagle. Además, el hoyo 9, par cuatro en ocasiones, se ha convertido en par cinco.

Royal Porthcawl combina hoyos de extrema exigencia con un tramo intermedio algo más benigno. “Después del hoyo 5 viene un respiro. Ahí tienes opciones de birdie más claras. Tienes que coger impulso porque sabes que el 14 al 17 te esperan al final para ponerte a prueba otra vez. Por eso es tan importante minimizar daños en los hoyos clave. Si sales de los cinco primeros y de esos cuatro finales con pocos daños, puedes sacar un buen resultado”, asegura el técnico.

En concreto, los cuatro primeros son de exigencia extrema al ser jugados contra el viento. Los tramos más difíciles no cuentan con ningún par cinco que son donde se puede sacar el mayor rédito al recorrido.

Las condiciones del campo son óptimas, está perfecto y con las calles algo duras en condiciones de un links ideal. Los greenes no están especialmente rápidos por ahora, pero si el viento sopla como suele, con 25 millas por hora o más, no necesitan estar más rápidos. «El campo se defiende solo”, apuntala Larry.

El pronóstico meteorológico apunta a lluvias intermitentes el jueves, especialmente por la tarde, y viento constante durante toda la semana. “Habrá que estar preparados para todo. El clima aquí es imprevisible, y tienes que saber adaptarte sobre la marcha. Hay que venir mentalmente muy fuerte”, subraya. Paciencia y cabeza. El que se desespere, está fuera del torneo, como en cualquier links por otra parte.

Paula Martín y Carlota Ciganda también coinciden en que los greenes son otro de los grandes quebraderos de cabeza del campo y que muchas veces compensa jugar al centro de green y evitar complicaciones. Son muy ondulados y «fallar por los lados es meterse en muchos problemas».

Nelly Korda también destacó lo precisa que hay que estar desde el tee. De hecho, ha subrayado que hay que dejar el driver en la bolsa más de lo que le gustaría ya que se podría meter en serios apuros. Al menos en el 2 en el 7 y en el 17 habrá que jugar más conservador aunque eso exija un segundo golpe de mayor distancia.

Con jugadoras como Lottie Woad en plena forma, Nelly Korda buscando su primer Women’s Open y una larga lista de candidatas, Royal Porthcawl se presenta como el juez ideal para decidir a la campeona del último grande del año. Un campo que no regala nada, que exige todo. El espectáculo está servido.