Geoff Ogilvy ha ganado el Accenture que se ha disputado esta semana en el Ritz-Carlton de Arizona. Ha derrotado en la final a Paul Casey por cuatro y tres hoyos por jugar…
Ha ganado el mejor, el más sólido. No hay discusión. Miren, si no, sus números hoy: ha hecho un eagle, diez birdies y cero bogeys en 33 hoyos. Impresionante.
Ha dominado la final de principio a fin. Ganó el primer hoyo y desde ese momento mantuvo siempre a raya a Casey. Nunca dejó que se le subiera a la chepa. Cada vez que el inglés pegaba un tirazo, el australiano respondía con uno aún mejor. Ha sido una final brillante. Para el recuerdo quedará el eagle de Ogilvy en el hoyo ocho (la segunda vez que se jugó). 'Drivazo' de salida al centro de la calle y 'hierrazo' largo a un metro de bandera. Genial. Y eso que Casey había saldado el hoyo con un birdie.
Ogilvy llegó a ganar por seis hoyos de ventaja y bien podría haber resuelto antes el partido de no ser por el infatigable Casey. El inglés lo ha intentado todo, pero simplemente se ha encontrado con un rival que ha sido mejor. Además, ha fallado algunos putts que podría haber metido algo más de presión al ganador.
Ogilvy ha vencido como siempre. Sin hacer ruido. Callado. Natural. Se ha quitado la gorra, ha saludado a su contrincante y ha esbozado una sonrisa tímida. Ni ha sacado el puño, ni ha levantado los brazos, ni se ha abrazado con su caddie, ni ha gritado… Ha ganado y ya está. A otra cosa. Es el matador silencioso. Hace birdies con la misma naturalidad que otros jugadores hacen pares.
Tiene 31 años y ha ganado su segundo Accenture (sólo ha perdido dos partidos en este torneo) y su tercer torneo de la Copa del Mundo. Desde que ganó su primer torneo en el PGA Tour en 2005 ha sumado cinco triunfos más, contando con el de ayer. Entre ellos, un US Open.
Para ganar este Accenture ha eliminado sucesivamente a Kevin Sutherland, Shingo Katayama, Camilo Villegas, Rory McIlroy, Stewart Cink y Paul Casey. Casi nada.
Ogilvy es un superdotado para el deporte. Colecciona medallas y trofeos de todo tipo de deportes, aunque finalmente se dedicó al golf. Es curioso lo que nos pasa a todos con él. Nunca cuenta entre los favoritos para las grandes citas. ¿No habrá convencido ya el bueno de Geoff?
En la lucha por el tercer y cuarto puesto, Stewart Cink derrotó a Ross Fisher. Fue un prtido (este a 18 hoyos) con muchas alternativas, aunque casi siempre mandó el inglés. Le faltó rematar y el norteamericano acabó ganando por uno arriba. Acabó con tres birdies. Otro gran jugador match play.


