
– «Mira, mira que bien me muevo ahora, que fade, qué manera de pegar…»…
Son palabras de Alejandro Cañizares en el campo de prácticas minutos después de haber entregado su tarjeta tras una jornada muy dura de golf. Ha sacado el hierro 3 y se ha líado a mandobles, la mayoría de ellos de bastante calidad. Ese era el objetivo: llevarse del campo otra sensación.
– El partido de la Ryder (Olazábal, Kaymer y Molinari) ha sufrido lo suyo. Una prueba más de que el desgaste emocional y esa calma chicha que sigue a la euforia desmedida, dañan que es un gusto. Francesco, en todo caso, ha salvado el honor del equipo europeo embocando un gran putt de cuatro metros para par en el hoyo 18 para meterse en el corte.
– Nacho Garrido ha traído a Portugal a una nueva e inseparable compañera: una gatita, que atiende al nombre de Mila, abandonada por su madre nada más nacer. La criatura, bien cuidada por Lorena, la mujer del madrileño, incluso se ha dado un paseo por el rough de la calle del hoyo 9… (Pincha aquí para conocer a Mila, la presenta Garrido en su vídeo).
– Llama la atención el número de caddies españoles que comienzan a ser habituales en el circuito europeo. No es que sean una multitud, pero hace bien poco era una ‘especie’ en extinción (contamos hasta siete en este torneo). Aunque todavía echamos en falta a un clásico como Pablo Aparicio…
– Descorazonado se ha sentido Edoardo Molinari con su juego alrededor de green. El castigo que ha recibido en esa parcela del juego ha sido brutal: ha perdido ocho greenes y no ha conseguido completar ni una sola de las ocho recuperaciones.
– Habrá que prestar atención a Richard Green (-4 y puesto 10º, a seis golpes del líder). Hace dos años ganó este torneo viniendo desde atrás. Al zurdo australiano no le gusta hacer ruido… En 2010 inició el fin de semana a cinco golpes del líder y la última ronda a siete golpes de la cabeza. Y ganó. Es un buen ejemplo a seguir también por jugadores como Cabrera o Fernández Castaño, que ahora se sitúan a siete golpes de Fisher a falta de 36 hoyos.
– Álvaro Quirós está pasando por un momento realmente difícil. El de Guadiaro no sabe bien a qué carta quedarse. No tiene claro por dónde tirar. Hace de tripas corazón y trabaja duro, pensando que esta semana sí será la buena… Pero en el campo le abandona la confianza a las primeras de cambio. Si uno sigue su partido enseguida entiende que el gaditano no está pegando tan mal a la bola, pero todos los detallitos que rematan un buen resultado están en su contra. Y luego, cuando vienen mal dadas, Álvaro siente que su reserva de paciencia y garra está en las últimas…
– Tremenda la algarabía que acompañaba al último partido del día, donde venía Carlos del Moral. Junto al español, Ricardo Melo Gouveia, un chico de 21 años, amateur portugués, que venía lanzado y que terminaba sufriendo muchísimo en los últimos hoyos para pasar el corte. Objetivo cumplido. Tres portugueses se han metido en el fin de semana (Santos y Figuereido completan la terna), un logro muy valorado entre los medios lusos. Por cierto, Figuereido es también amateur (se hablan maravillas de él), así que parece que las nueves generaciones vienen fuerte en el país vecino.


