El 13 de mayo de 2007 José María Olazábal completaba una machada: finalizaba en tercera posición el The Players Championship, el llamado ‘quinto grande’ después de hacer iniciado el jueves el torneo con un abultado 78 (+6 en el día)…
El viernes entregaba la mejor tarjeta (un 66 para irse al PAR total y pasar el corte sin problemas), y el fin de semana atacaba con decisión con un 69 y un 67 que le llevaban hasta la tercera plaza, por detrás de Sergio García, que aquel año acabó segundo.
¿Y a qué viene este detallado recuerdo? Han pasado casi dos año de aquello hasta que Olazábal ha podido saborear de nuevo las mieles del top-ten en el Verizon Heritage que finalizó ayer en Harbour Town Golf Links (Hilton Head, Carolina del Sur). Dos años de duro calvario.
Aquella primavera de 2007 Chema regresó a Europa tras su remontada en el TPC Sawgrass para jugar el torneo equivalente de la PGA europea en Wentworth, donde acabó 41º. Luego aún volvería a Estados Unidos para disputar el Memorial, el Stanford St.Jude y el Open USA, donde sus resultados sólo fueron ‘correctos’. A partir de ahí, comenzó a dolerle todo… Quién sabe incluso si no arrastraba ya molestias desagradables.
La alarma salta a finales de junio de 2007. Olazábal estaba apuntado al Open de Francia, pero tuvo que renunciar porque tenía la rodilla inflamada. ¿Qué ocurría? Comenzó entonces un rosario de pruebas, análisis, exámenes médicos, que arrojan un diagnóstico extraño: espondilitis. Dicho en cristiano: inflamación de las terminaciones que se insertan en los tendones. Aunque ningún médico terminaba de acertar con el origen de la enfermedad. Ni siquiera hoy lo tienen claro…
Le dolía la rodilla, pero al día siguiente podía tener molestias en un hombro y en la zona lumbar. A finales de 2007 recibió buenas noticias: los médicos creen que podrá comenzar el año 2008 con cierta normalidad. Pero Chema se da cuenta bien pronto de que no será así. A partir de ahí, reaparece en el Open de Andalucía de 2008 (marzo del 2008), juega el Masters… Pero vuelve a recaer.
El primer atisbo serio de recuperación se da en Castellón (octubre de 2008) el torneo donde Sergio García es anfitrión con un nivel impresionahte de participación. Terminó 15º. Trata de comenzar la temporada a tope y viaja a Hong Kong parta jugar el UBS… Pero no consigue entrar en su ritmo normal de juego y entrenamientos. Los primeros meses de 2009 vuelven a ser muy duros. En el Open de Andalucía no pasó el corte. El resto de la historia es muy reciente: un buen Masters, donde se queda a un golpe de jugar el fin de semana…
¿Hasta dónde? ¿Hásta cuándo? Ni siquiera el propio Olazábal lo sabe con exactitud, pero disfrutemos de este momento mágico, deseando que pueda mantenerse mucho tiempo en la primera línea de combate.


