
Rory McIlroy ha acometido cambios sustanciales en su calendario más inmediato. El Número Uno del mundo se ha borrado del BMW Masters y del WGC HSBC Champions, citas ambas que tendrán lugar en China las dos próximas semanas. La razón de este cambio hay que buscarla no tanto en un campo de prácticas como en la sala de un juzgado.
Hace unos días se produjo el acto de conciliación entre McIlroy y su antigua empresa de representación, Horizon Sports, con la que mantiene un litigio en el que le reclaman varios millones de dólares. La mediación concluyó sin acuerdo, tal y como estaba previsto, por lo que se tendrás que ver las caras en un juicio que tendrá lugar el próximo mes de febrero.
Este contencioso ha alterado completamente los planes de McIlroy. Se calcula que tendrá que estar al menos un par de semanas en Dublín a causa del procedimiento, es decir, quince días sin poder competir ni entrenar en un momento clave de la temporada, en plena preparación para el Masters de Augusta. Esta es una de las razones por las que Rory ha decidido borrarse del BMW y del HSBC. El norirlandés prefiere invertir estas dos semanas en preparar el juicio de febrero que alterar el calendario de inicios de 2015, con la Gira del Desierto, y el arranque del PGA Tour, todo por supuesto, pensando en la mejor preparación para Augusta.
El gran objetivo de McIlroy el próximo año es ganar el Masters. Será el quinto grande de su carrera y, sobre todo, completaría su particular Grand Slam, toda vez que ya tiene en sus vitrinas el US Open, el Open Championship y dos PGA.


