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El golf vuelve a la ‘guardería’

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Matteo Manassero, puesto 30º del ránking mundial, 18 años; Miguel Ángel Jiménez, puesto 36º, 47…

29 primaveras y seis escalones separan al uno del otro. Esta es una de las razones por las que el golf es un deporte único. ¿Se imaginan a Emilio Butragueño a día de hoy compitiendo por un puesto en el once del Real Madrid con Morata? Exacto. Ciencia ficción. Buceamos en las entrañas del golf a la caza de algunas conclusiones sobre la evolución de su ADN. Estudiamos el DNI de los cincuenta primeros del ránking mundial en tres décadas diferentes (2011, 2001 y 1991). Los datos son tumbativos. El 'lifting' es más que evidente. Cada vez los jóvenes son más jóvenes y están mejor preparados. Buceen con nosotros.

Tomamos como referencia el ránking mundial de la semana pasada y lo comparamos con la misma semana de 2001 y 1991. Estas son las conclusiones:

– La media de edad entre la crême de la crême del planeta golf ha bajado de forma considerable. En 1991 el promedio de los cincuenta primeros era de 34,48 años. Una década después fue de 34,52. Se mantuvo bastante estable. Sin embargo, en 2011 es de 32,4. Dos años menos en apenas una década.

– Ni en 1991 ni en 2001 había entre los cincuenta primeros del mundo jugadores por debajo de los 20 años. En 2011 tenemos a Manassero (18) e Ishikawa (19). Sin embargo, esta no es la principal diferencia. Siempre ha habido niños prodigio que asaltaban los primeros puestos del ránking aún con acné en sus mejillas. Los ejemplos salen solos: Seve Ballesteros, Sergio García, Jack Nicklaus, Tiger Woods… por citar los más destacados en cuanto a precocidad.

– La gran diferencia entre esta década y las dos anteriores estriba en el número de veinteañeros que campan a sus anchas por los primeros puestos del ránking mundial. En 1991 había siete, en 2001 eran nueve y este año son 17. El doble. La conclusión es más que evidente: el golf ha alcanzado un nivel de profesionalidad tremendo. Los jóvenes llegan antes y mejor preparados. Ya no son estrellas fugaces que aparecen y se pierden en el espacio. Llegan y se quedan.

– Hay muchas razones para explicar esta tendencia. La primera es que la formación es mejor. Hay mejores medios, más escuelas, más profesores, mejor preparados, métodos… Los jóvenes cuando ni siquiera han alcanzado los 20 años cuentan con la posibilidad de tener un entrenador, un preparador físico, un psicólogo… Prácticamente lo que quieran, o lo que se puedan costear.

– Los medios de comunicación, internet y las redes sociales también ayudan lo suyo. Los jóvenes que se enfrentan por primera vez, por ejemplo, a Tiger Woods lo han visto ya en infinidad de ocasiones. Lo saben todo de él y no hay tanto miedo a lo desconocido. Antes un joven golfista que competía por primera vez contra Jack Nicklaus o Seve Ballesteros posiblemente se pasaba horas en el campo de prácticas viéndoles dar bolas. Era un acontecimiento.

– También es cierto que ahora mismo hay más oportunidades para los jugadores amateurs que despuntan de jugar torneos profesionales. Hay más posibilidades de foguearse. El salto es mucho más progresivo. Además, existe un altísimo nivel competitivo en circuitos menores como el Challenge Tour, el Nationwide, el propio Peugeot-Alps Tour…

– Los veinteañeros, por tanto, han aumentado. Sin embargo, ha sido a costa de los treintañeros, no los mayores de cuarenta. Esta cifra se mantiene idéntica una década después. En 1991 había ocho jugadores mayores de 40 años entre los 50 primeros del ránking mundial. En 2001 eran 11 y en 2011 vuelven a ser 11.

– Hay dos explicaciones muy claras a estos datos. La primera es que evolución de los materiales permite a los jugadores más veteranos mantenerse en la pelea con los más jóvenes. Y la segunda es que los golfistas extraordinarios, de talento y clase aguantan muchos años en la élite, ya fuera hace tres décadas o ahora. Ya saben aquello de que el que tuvo retuvo.

Estos son los datos detallados que hemos obtenido en este estudio sobre el DNI en el golf de élite:

 

                                                    1991   2001   2011

Media de edad:                          34,48  34,52   32,4

Jugadores menos de 20 años:     0          0         2

Jugadores en la veintena:            7          9        17

Jugadores en la treintena:           35        30       20

Jugadores mayores de 40 años:  8         11        11

El jugador más veterano entre los 50 primeros del mundo en 1991 era Raymond Floyd (48), en 2001 era Scott Hoch (45) y en 2011 es Miguel Ángel Jiménez (47). Por contra, el más joven en 1991 era José María Olazábal (25), en 2001 Sergio García (21) y en 2011 Manassero (18).