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Escapada a Portugal: mucho más que golf en Algarve

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Ponte de Lima.
Ponte de Lima.

No son pocos los aficionados al golf que han viajado a nuestro país vecino para disfrutar de sus excelentes campos de golf. Muchos de ellos, probablemente, hayan optado por la zona de Algarve, un destino que ha adquirido una innegable popularidad; en especial, en los últimos 15 años. No es para menos. La situación y el paisaje son idílicos, combinando fantásticas playas, atractivas villas y construcciones únicas, fruto de la sinergia de diversas culturas históricas.

Las actividades a realizar en esta región son abundantes y también variadas. El golf es, evidentemente, una de las más destacadas. Campos como los de Quinta do Lago, sede de algunos de los más importantes torneos; o los de Monte Gordo, que permiten disfrutar de otras opciones, ya que se encuentran cerca de complejos hoteleros que incluyen casino y salas gastronómicas con vistas al mar.

Pero, a pesar de los atractivos de Algarve y su cercanía a nuestra frontera, reducir los hechizos del territorio portugués a esta zona y presentarlo como la única con interés para los golfistas sería un enorme error. Esta nación ibérica tiene muchos más distritos que ofrecer a los viajeros. Y, en caso de optar por recorrerlo internamente, la experiencia puede ser fascinante. Destacamos dos áreas que vale la pena tener en cuenta para hacer turismo.

Lisboa y alrededores

El encanto de la capital portuguesa no se le escapa a nadie. Sobre todo, cuando hablamos de la parte más tradicional, aquella que conserva monumentos como el del Arco del Triunfo, paseos como la Vía Augusta, barrios como Belém y, por supuesto, el icónico tranvía o los elevadores. Un paseo al atardecer y elegir un restaurante para degustar la deliciosa forma de cocinar el pescado es un plan que se antoja muy apetecible y bucólico.

Previamente, durante el día, se puede visitar alguno de los campos de golf cercanos a esta metrópolis. Y volvemos a nombrar el casino, cuyos juegos se encuentran ahora en formato digital; pero, en esta ocasión, para hablar de uno de los más conocidos del mundo: Estoril. Además de este popular centro de juegos, en su costa se halla Oitavos Dunes y sus 18 con hoyos con una privilegiada vista al mar. También es una buena ocasión para descubrir Cascais.

Castillo de Sintra.
Castillo de Sintra.

Sugerimos guardar los palos durante un día y acercarnos a Sintra. Declarada Patrimonio de la Humanidad, se encuentra en pleno parque natural. Vale la pena visitar sus construcciones, como los diferentes palacios, que nos transportarán a otras épocas. Es posible que el acceso en coche privado esté restringido para los turistas y deba utilizarse un autobús público; el viaje, por lo que recordamos, es algo ajetreado y con una conducción propia casi de un rallye.

Viajar de Vigo a Oporto

Nos movemos, esta vez, hacia el norte del país. Empezando la ruta por Galicia, para ir bajando hasta Oporto. Antes de iniciar el viaje, no hace falta decir que Vigo es un lugar de visita obligada; en primer lugar, por su conocida gastronomía, pero también por su conjunto histórico y sus playas. Los amantes del golf pueden probar los campos de la zona, como los de Moaña o de Mondariz – Balneario; ambos, a menos de una hora de la ciudad gallega.

No será la última oportunidad de disfrutar con este deporte en el trayecto. Eso sí, ya pasamos al otro lado de la frontera. Un buen ejemplo de ello es el de Ponte de Lima, a unos 70 kilómetros de nuestro punto de partida y a 80 del destino. Una de sus ventajas es que la localidad resulta muy interesante para hacer noche: reducida, apacible, auténtica y con un puente medieval que le da nombre.

Llegados a Oporto, tendremos la oportunidad de visitar uno de los primeros campos de Europa (data de finales del siglo XIX). Pero, más allá del golf y su historia, esta urbe del norte de Portugal tiene un sinfín de posibilidades para el turista. Resulta muy atrayente observar el contraste con el sur, ya que aquí encontraremos una arquitectura muy diferente; y la Ribeira y sus coloridos edificios son una buena muestra de ello. El lugar perfecto para detenerse y recorrer, pausadamente, antes de regresar a España.