Pablo Acuña hará pareja con José Toledo en la Copa del Mundo que se celebrará en Mission Hills del 24 al 27 de noviembre. El sueño de defender a Guatemala se hace realidad…
Acuña y Toledo lograron una de las tres plazas que se disputaron en la Copa Renaissance, en Caracas, y que finalizó el pasado 25 de septiembre.
Pablo, de 27 años, vive en Houston, Texas, Estados Unidos, gracias una beca que le permite entrenarse a diario, ya que tiene claro su objetivo. “Para destacar, es necesario efectuar los entrenamientos con dedicación y constancia”, asegura.
El guatemalteco continuará en Houston con su preparación hacia el Mundial. Previo a competir en esa cita, Acuña jugará la primera fase —de tres etapas— de la clasificación para el PGA.
Ese desafío será importante porque se apuntan más de dos mil jugadores, para dejar a solamente 160. De esa cantidad, únicamente 25 pasarán el corte. El camino es largo y exigente, por lo que se requiere efectividad, así como contar con un temple de acero para mantener la calma.
Pablo no estará solo en esa ruta. Contará con su maestro de hace cinco años, el hombre que ha influido en su superación deportiva, personal y mental, el entrenador y motivador Irán Pirozzolo.
“Es una bendición de Dios tener el respaldo de él, porque es una persona que ha contribuido en todos los aspectos en mi vida, pero lo más importante es que va a estar con nosotros —junto a José Toledo— en el Mundial de China. Eso es algo que no tiene precio”, señaló Acuña.
El palmarés de Pirozzolo es impresionante. Fue motivador durante cinco años de los Yanquis de Nueva York, en el béisbol de las Grandes Ligas, y en cuatro ocasiones el equipo estuvo en finales.
“Él insiste en que la única limitación está en la mente y que cuando el deportista sepa su verdadera capacidad no tendrá obstáculos para lograr sus metas. También recalca en que todo se hace con disciplina, responsabilidad, pero sobre todo con pasión”, finalizó Acuña.


