
Intrahistoria de la gesta de Jon Rahm en el Campeonato de España
Jon Rahm se plantó el domingo en el tee del hoyo 1 del RCG Las Palmas con una idea en su cabeza: «a saco, todo o nada». Simple y directa.
Y lógica. Era la última jornada del Campeonato de España y salía a siete golpes de Pep Anglés y a seis de Mario Galiano. No quedaba otra.
Ese pensamiento inicial, ese decir vamos a disfrutar, a tirar a cada bandera y a ver qué pasa, se tradujo en unas de las vueltas más apasionantes y épicas en la historia de los campeonatos de España. Por todo, por la remontada, por el tarjetón (64 golpes), por la exhibición de golpes y por la entidad de los que estaban luchando a brazo partido por el título, lo mejor de lo mejor de la savia nueva del golf español.
“Es la vuelta más emocionante de mi vida, sin ninguna duda. Nunca he remontado tantos golpes para ganar el último día. A veces he salido a dos o tres golpes, pero a siete, jamás. Es una ronda que no voy a olvidar, especialmente los cuatro últimos hoyos”, explica Rahm a Ten-Golf desde su casa, a punto de partir hacia Santa Marina para disputar el Campeonato de la PGA de España.
Esos últimos cuatro hoyos a los que se refiere Jon son una obra de arte. “Venía de salvar un gran par en el hoyo 14, haciendo approach y putt desde un lugar imposible. En el 15 pegué un gran tiro y la dejé a cinco metros para birdie y en el 16, 17 y 18 (par 5, par 4 corto y par 5) pateé cada vez para eagle. No fallé ningún golpe en ese tramo. Cogí el green en los dos pares 5 de dos y en el 17, con viento a favor, la dejé en el antegreen desde el tee”, explica el gran golfista vizcaíno.
Rahm es un jugador habituado a las gestas. Tiene el récord de eagles de la Universidad de Arizona State (allí han jugado, entre otros, Phil Mickelson, Paul Casey o Alejandro Cañizares), ha firmado 61 golpes en una final de la NCAA y ha ganado un torneo esta temporada con la friolera de 21 golpes bajo par. Cuando está inspirado es imparable. “Juegue muy bien desde el tee toda la semana, muy recto, y el domingo pateé muy bien (26 putts). Acabé enchufadísimo”, confiesa el jugador nacido en 1994 y adscrito al club de Larrabea.
Rahm empezó con birdie en el hoyo 1, tirándose al green directamente con el drive. Ahí robó su primer golpe a Anglés y Galiano y su idea fue tratar de salir siempre primero desde el tee para meterles toda la presión posible. “No me quedaba otra que presionarles. Fue una vuelta muy intensa. Cuando hice el birdie en el 9 ya pensé que no estaba muy lejos, a uno de Mario y a cuatro de Pep, y seguí poniendo presión”, recuerda.
Los últimos cuatro hoyos de Jon fueron de película. Su media con el drive entre el 16 y el 18 fue de unos 280 metros, es decir, casi 310 yardas (Bubba Watson tiene una media de 313 en el PGA Tour). Una locura. Rahm sentía que tenía cerca la machada y, entonces, se le cruzó por la cabeza una frase de Rafa Nadal. “Cuando hice el birdie en el hoyo 17 y me puse con dos golpes de ventaja ya pensé que el título era mío. Sin embargo, justo en ese momento, me acordé de una frase de Rafa Nadal que leí en su biografía. Fue cuando ganó su primer Wimbledon ante Federer. En el cuarto set hubo un momento en el tie break que pensó que ya había ganado Wimbledon y fue un error. Perdió el tie break y aún tuvo que sufrir un montón en el quinto set para ganar. Justo en el tee del hoyo 18 me acordé de esa idea de Nadal y me obligué a borrar de mi cabeza el pensamiento de que había ganado. Aún así, fallé por poco la calle con el drive y creo que fue por pensar que ya lo tenía ganado”, señala.
Rahm conquistó de esta manera tan especial su sexto título de campeón de España (uno cadete, dos Junior, dos Boys y el absoluto – “en alevín e infantil era un paquetillo”, añade con humor) y ha demostrado que está hecho para las grandes gestas. Sus próximas citas son el Campeonato de la PGA de España y el US Amateur. Estaremos muy pendientes.


