Luna Sobrón jugó el British Open de Turnberry con un caddie local. El viernes, cuando estaban leyendo la caída en el último green del día, le dijo: «no hace falta que seas agresiva con este putt». Era para par. Estaba todo dicho. El mensaje había sido recibido. Dos putts aseguraban el corte, tres podían ser un lío. Las pulsaciones entonces estaban disparadas.
La joven golfista amateur venía pasando un calvario en los últimos nueve hoyos, como todas, pero claro, cada una lo lleva por dentro. «Borraría por completo esos últimos hoyos del viernes. Fueron durísimos. Hacía mucho viento, lluvia y frío y los bogeys iban cayendo uno detrás de otro. Pensaba que me quedaba fuera del corte. Sabía que era difícil para todas, pero me decía, bueno, aquí están las mejores del mundo, así que si no dejas de hacer bogeys te vas a quedar fuera…», rememora para Tengolf poco después de llegar a casa tras culminar la mejor semana de su vida en un campo de golf. Acabó decimotercera en el British Open de Turnberry.
Luna hizo los dos putts y finalmente pasó el corte de manera holgada. Fue un alivio gigantesco y el reflejo de la nueva Luna Sobrón, esa que viene trabajando desde hace tiempo en la actitud y que está viendo cómo da sus frutos una semana detrás de otra. «Es la principal mejoría que he tenido en mi juego en los últimos tiempos. Antes perdía la paciencia rápido, me dejaba ir en el campo cuando las cosas no salían bien, pero ahora controlo mucho más todo eso. Los amigos que siguen mis vueltas me dicen que no saben por mi expresión si estoy jugando bien o mal, y eso me encanta». Es la cara de póker de Luna.
Precisamente, la actitud de las profesionales es lo que más ha llamado la atención de Sobrón durante esta semana que ya es inolvidable. «Jugué tres días con una coreana, Sun Young Yoo, campeona del Nabisco, y es impresionante verla jugar. Lo mismo da que haga un birdie que un bogey. No importa si ha pegado un golpe bueno o malo. Su gesto siempre es el mismo. Es algo increíble y creo que eso es clave para jugar bien. Hay que controlar las emociones», afirma Luna.
En ese sentido, la joven golfista balear disfruta cuando las condiciones se ponen difíciles. No es un asunto de masoquismo. Simplemente le ayuda en su golf y en su concentración. «Cuando las condiciones son buenas y hace sol, ya sé que hará falta un buen puñado de birdies para estar arriba y me pongo nerviosa. Sin embargo, cuando el día está difícil sé que una buena vuelta puede ser muy buena. Consigo estar más concentrada en el golpe a golpe y juego mejor», afirma.
Pisar un links también ayuda a sacar su mejor juego. Es su escenario favorito. Disfruta como una enana. «La primera vez que jugué un links fue cuando era pequeña, en el British Girls. Me quedé fuera del corte por un golpe, pero me encantó el campo», señala. Buena parte de culpa de esta pasión de Luna por este tipo de campos la tiene Marcos Sobrón, su padre. «Me lo ha inculcado. En casa siempre veíamos los British y mi padre me hablaba de estos campos. Me gustan mucho, por el diseño, porque demandan una gran variedad de golpes, porque los greenes son rápidos. Además, hay que jugar con cabeza y no buscar siempre la bandera, y eso creo que me viene bien». Otra vez actitud.
El siguiente objetivo en la brillante carrera de esta campeona de Europa es sacarse la tarjeta del Ladies European Tour. Lo intentará quedando entre las cinco primeras del orden de mérito del LETAS, y si no en la Escuela. Estados Unidos, de momento, puede esperar. «Creo que lo intentaré el año que viene. Es un cambio muy brusco y prefiero ir paso a paso», dice la mallorquina con la cabeza perfectamente amueblada.



