Terraza del Real Club de Golf Puerta de Hierro. Vistas al tee del uno. Hay que abrir la sombrilla porque el sol aprieta este 30 de mayo al medio día. Tres sillas y tres grandes personajes…
De izquierda a derecha: Carlota Ciganda, Azahara Muñoz y Marta Silva. Tres españolas que están en Estados Unidos recibiendo y dando lecciones. Son el futuro (y el presente) del golf femenino español. No se extrañen si en unos años se están ‘pegando’ entre ellas por los grandes… Así son…
La cita es nada más acabar su vuelta. Un par de charlas con el cuerpo técnico de la Federación Española y manos a la obra. Tienen la frescura de la juventud, una educación a prueba de bombas y simpatía por arrobas. La entrevista se convierte en una tertulia. Una interrumpe a la otra, la otra a la una… Una delicia de poco menos de media hora… Les ofrecemos la primera parte de una charla que no se pueden perder:
Siendo como sois, casi profesionales, todavía lográis jugar simplemente por diversión, por pasarlo bien, sin presión…
Azahara: Yo siceramente casi siempre juego así. Carlota y yo en Estados Unidos siempre jugamos por un helado. Entrenando ni miras la caída, te pones, la tiras y la metes por intuición. Si jugásemos no tanto como entrenando pero menos que en un torneo, nos iría hasta mejor…
Carlota: Juegas por algo porque si no es muy aburrido, sería muy monótono…
Marta: Hasta en los torneos deberíamos jugar más como cuando estamos entrenando. Mi entrenador me dice, a ver Marta qué quieres hacer para entrenar, te pone unos juegos y sí, está bien, pero a los diez minutos ya es un poco aburrido. Yo necesito jugar contra alguien, que me motive y jugarme algo. Si no juegas por nada es como que fallas y no pasa nada…
¿Pero hay pique…?
A: No, para nada. Conseguimos separar bien los torneos del resto. Además, en Estados Unidos siempre se suele jugar por equipos, aunque hay algunos torneos individuales. Siempre intentas ayudar una a la otra. Además, de qué sirve picarse, no sirve de nada, no vas a jugar mejor.
C: No. Picarnos en serio no porque somos amigas. La amistad está por encima del golf porque además son personas con las que te quieres llevar bien y nunca hay ningún problema. Te centras en el torneo y en hacerlo lo mejor posible.
M: Nunca. Yo no me pico porque el golf es un juego y si no ganas tú y gana ella, pues mejor para ella. Es una tontería picarte con una amiga tuya porque te ha ganado. Pues mira, juega tú mejor…
¿Cuáles son vuestras distancias?
A: Con el driver unos 230-235 metros.
C: Alrededor de 250 metros
M: Más o menos 235 metros.
¿Y vuestro mejor palo?
A: Igual los hierros medios y el driver también.
C: Es complicado. Yo ahora mismo me veo muy bien con el putter.
M: Pues yo no tengo ni idea (se ríe). Antes era el driver seguro, pero ahora estoy un poco liada (se ríe). Yo creo que los hierros medios, entre el 8 y el 6.
¿Quién es más coqueto, el jugador o la jugadora?
A: Yo creo que los chicos son más coquetos, pero porque tienen mejor tipo. Además, los chicos pueden tener la marca que quieran. El golf femenino se ve fundamentalmente por la imagen. A mi, si me dicen tienes que ponerte esto y aparentar más mona, lo haría. No sólo por decir, ¡uy qué mona!, sino porque la gente lo miraría.
C: También tiene que ver con las marcas, por el tema comercial. Los chicos se lo ponen para que esté en el mercado y se pueda vender.
M: Recuerdo en Tenerife que María Verchenova tenía un tipo monísimo y unos modelitos… La viserá, las trenzas superlargas… Eso sí, yo no me pondría esos vestiditos.
¿Cuándo fue la última vez que dijisteis dejo el golf?
A: Yo en serio nunca lo he dicho. Ni cuando era pequeña. Algún día dices y yo por qué juego a esto…
C: Hay momentos que puedes decirlo de broma, pero luego… En serio, no lo he dicho.
M: Yo hoy… (se ríe) Bueno dejarlo no. Sí, puedes decir vaya tela con este deporte, no sé cómo puedo jugar a esto… Es frustrante, horrible, a veces. Hoy por ejemplo estaba jugando increíble pero daba lo mismo dónde la pusiese porque no iba a entrar con el putter y decías para qué…
PD: (Mañana seguiremos con esta extraordinaria charla con estas chicas que están tocadas por una varita mágica)


