Inigualable desempate en el UBS de Hong Kong

El jugador de Taipei Wen Tang Lin (-15) ha ganado el UBS Hong Kong Open derrotando en un play off de desempate memorable a Francesco Molinari (-15) y Rory McIlroy (-15).
Aquellos que no hayan visto los dos hoyos de desempate que dirimieron el resultado final ya pueden buscarlos en You Tube o en donde sea, porque han sido la viva prueba de que la realidad supera de largo a la ficción. Ni el guionista más iluminado podría haber escrito algo así para un film de golf.
Antes de contárselo, hay que anotar la magnífica actuación de Pablo Larrazábal (-13 y cuarta posición final), que de entrada ha hecho lo que tenía que hacer: atacar desde el principio a pesar del bogey en el hoyo 1, y producir los birdies necesarios para dejarse a tiro la victoria en la recta final… Pero en los últimos cinco hoyos no ha estado muy fino en los golpes desde calle. Seguía pateando con solidez, pero embocando para par. Se plantó en el tee del 17 con la necesidad de acabar con dos birdies porque Molinari ya había puesto el listón por delante en -15 y aún se dejó opciones con dos putts complicados que finalmente no entraron.
Sensacional Larrazábal, que se ha dado prisa en dejarnos muy claro a todos que su temporada de 2008 (este torneo, como ya saben, pertenece a 2009) no fue ningún fuego de artificio. Otra vez ha vuelto a demostrar el joven español que no se arruga y que da la talla cuando huele el triunfo. Si a su notable actuación unimos el espléndido 62 que ha entregado hoy Miguel Ángel Jiménez (-7) (mejor tarjeta del día y del torneo), debemos sentirnos optimistas de cara a la Copa del Mundo de la próxima semana en la que España estará representada por estos dos jugadores en Mission Hills Golf Club (China). José María Olazábal (PAR) ha entregado hoy un 69 después de una vuelta tipo ‘montaña rusa’ alternando aciertos y errores.
Volvamos al play off…
El hoyo 18 es un par 4 de uno 375 metros, ligero dog leg izquerda-derecha, con una cuesta abajo pronunciada que nace de la mitad de la calle y que desemboca en el lago que defiende frontalmente el green. En el primer hoyo de desempate Molinari la pegaba mal y a la derecha; su bola se quedaba bien, pero con muy mal ángulo. Lin pegaba una escapada tremenda por la izquierda y su bola se quedaba situada entre una nube de árboles. McIlroy pegaba un tirazo con madera 3 y se quedaba delante del lago y con el ángulo mejor para atacar la bandera. Golpazo de Molinari, que aún en dificultades se deja opción de birdie de unos dos metros y medio. Pero lo mejor estaba por llegar… Lin decide jugársela y apunta (seguramente con un hierro 8 ó 9) a un hueco entre los árboles que evidentemente sólo ve él; la bola sale casi limpia (roza alguna hoja según se pudo escuchar…) y aterriza mansamente a poco más de un metro del hoyo. Increible. Impresionante. McIlroy responde con un tiro que se queda a unos ochenta centímetros. Falla su putt el italiano; embocan el norilandés y el oriental (Lin, por cierto, tuvo ese mismo putt en el hoyo 72 del torneo para ganar, pero lo falló).
En el segundo hoyo de desempate se cambian las tornas. Lin pega el golpe que había dado antes MCIlroy, una larga madera al sitio perfecto, cortito del lago; Y McIlroy se escapa por la izquierda con violencia y la bola, tras volver hacia atrás al golpear en un pie a un espectador, se queda detrás de un árbol… El norirlandés prepara un golpe imposible: más bien bajo, y con la necesidad de sacarlo por la derecha (no tenía otro hueco) y producir un hook impresionante para que volviera al green… Lo consigue y deja su bola a unos tres metros y medio del hoyo. Brutal. Pero Lin no perdona y pega un approach perfecto dejando su bola a poco más de un palmo. El putt de Rory se escapó y el joven talento europeo (este chico es ‘carne’ de Ryder Cup) sigue sin rematar su primera victoria. Espectacular victoria de Lin con un final al más puro estilo… Severiano Ballesteros.


