
Sam Torrance da por hecho que McDowell y Westwood, que no están clasificados, serían elegidos; el otro es Poulter
No es demasiado habitual escuchar a un capitán de la Ryder Cup hablar tan claro respecto a sus jugadores y las posibles elecciones.
En este caso no habla el capitán, pero sí su vicecapitán y hombre de gran peso en la Ryder como Sam Torrance.
El escocés, ayudante de McGinley en Gleneagles junto al irlandés Des Smyth, ha dicho que Lee Westwood y Graeme McDowell pueden estar tranquilos.
Torrance era abordado por periodistas durante un acto promocional de la Ryder en el propio recorrido de Gleneagles. La información mejor guardada por un capitán siempre son sus elecciones. En este caso, McGinley tiene tres a su disposición. Tanto Westwood como McDowell, dos pilares de Europa en los últimos años, andan bastante lejos tanto en la lista europea como en la de ránking mundial. Concretamente, Westwood está a más de un un millón doscientos mil euros y cincuenta puntos del ránking mundial y McDowell está a casi un millón y medio de euros y 55 puntos. Evidentemente, una victoria en el Open Championship o en el PGA los metería directamente en la Ryder, pero de lo contrario lo van a tener crudo… en teoría claro.
Torrance ha decidido despejar dudas. “Son dos jugadores muy importantes para Europa y pueden estar tranquilos, estoy seguro de que estarán en el equipo”, señaló de forma contundente.
Así las cosas, a día de hoy las elecciones para la Ryder estarían absolutamente adjudicadas, ya que el otro peso pesado que está fuera y que ningún capitán se atrevería a dejar en la estacada es Ian Poulter. Eso sí, el inglés está cerca y tiene más margen de maniobra para meterse por méritos propios.


