
Rory McIlroy está a una semana de cumplir un año sin ganar un torneo de golf. Así de radical le ha cambiado la vida al chico que asaltó la cima mundial a finales del año pasado.
Parecía que se iba a comer el planeta y, sin embargo, han sido 365 días de tumbos y aguas turbulentas. McIlroy quiere cerrar de una vez su ‘annus horribilis’ y centrarse en un 2014 donde pretende cambiar algunas cosas.
El norirlandés ha tomado como modelo a Tiger Woods. Ha decidido copiar la actitud del Número Uno del mundo como base para construir grandes cosas en el futuro. Así, ayer mismo comentaba que “he estado en más despachos de abogados en los últimos meses de los que estaré probablemente en toda mi vida. Han pasado muchas cosas, cosas desagradables y que yo no quería que ocurrieran y así es muy difícil centrarse en un deporte que requiere tanta concentración como el golf. Todo esto ha supuesto una distracción con la que he tenido que convivir, tanto yo como la gente que me rodea. Evidentemente no quiero tener esto en mi vida”.
Tras ofrecer esta explicación, McIlroy asegura que la solución es imitar el modelo Tiger. “Algunas veces tienes que decir ‘no’ y ponerte a ti mismo en primer lugar. Necesito hacer eso para mantenerme al mejor nivel. Ya me lo dijo Tiger el año pasado. Me comentó que debía recordar que lo que conseguí fue estando yo en el primer lugar de las cosas, y ya conocemos a Tiger, en el 99 por ciento de las veces el tiempo es para él, y eso es muy bueno”, razona.


