
Una enorme multitud de personas ha despedido este miércoles en Pedreña a Seve Ballesteros, cuyas cenizas ya descansan junto al magnolio del jardín de su casa, tal y como el propio genio cántabro pidió…
El funeral ha congregado en su localidad natal a sus compañeros en la Ryder Cup y deportistas de categoría mundial, que han querido acompañar a su familia para honrar su memoria.
Los remeros de la trainera de Pedreña, el otro orgullo deportivo del pueblo, han escoltado desde la residencia familiar de los Ballesteros a los hijos del campeón y a sus cenizas, en un cortejo fúnebre abierto por un gaitero escocés, en recuerdo de la especial vinculación que Seve tenía con Gran Bretaña, donde es todo un ídolo.

Cientos de personas esperaban, desde primera hora de la mañana, en la parroquia de Pedreña para dar el último adiós al golfista, al que también han querido despedir personalidades del deporte y la cultura española como el secretario de Estado para el Deporte, Albert Soler, el presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, Miguel Induráin, Miguel Ángel Jiménez, Emilio Butragueño o Enrique Ponce, entre muchos otros.
La ceremonia religiosa ha durado poco menos de una hora y el momento más emotivo se ha producido cuando su hijo pequeño, Miguel, y su sobrino Iván, han tomado la palabra. Miguel ha asegurado: "Papá, estamos muy fuertes, como nos pediste. Hoy no te despedimos porque sabemos que siempre estarás a nuestro lado". El primogénito del cántabro añadió que tratarán de llevar a cabo la última petición de su padre: "ser unas buenas personas".
Iván Ballesteros glosó la figura de Seve. Destacó su carácter competitivo, el respeto que siempre sintió hacia sus raíces, cómo llegó a ser lo que fue saliendo de la nada, su dignidad permanente… "Ha sido una persona excepcional, con sus virtudes y sus defectos, siempre dio la cara. estamos muy orgullosos de ti", afirmó Iván.


