
Tiger Woods ha compartido sus primeras reflexiones sobre la pérdida el Número 1 del mundo en favor de Lee Westwood…
Lo ha hecho en Japón, donde el californiano ha disputado un torneo de exhibición de nueve hoyos junto a Ryo Ishikawa, en el Yokohama Country Club, próximo a Tokio.
El cambio de status no ha pillado ni mucho menos de improviso a Woods, que ya sabía que este domingo, pasara lo que pasara, se convertiría en el Número 2 del mundo. Tiger no escurre el bulto: “Mi lucha este año ha sido decepcionante. Para ser el Número 1 hay que ganar torneos y yo no lo hice. Tan pronto como mi nivel emocional se equilibre intentaré recuperarlo. Para ser el Número Uno hay que ganar y ganar torneos. Ese es el único camino", señaló poco antes de coger un avión que lo ha trasladado a China, donde esta semana jugará el HSBC Champions. Precisamente, en esta cita podría recuperar el cetro mundial en caso de victoria.
Tiger tendrá una agenda muy ocupada en las próximas semanas. Tras jugar en China, volará a Tailandia para jugar un torneo de exhibición que servirá de homenaje al rey de Tailandia por su 84º cumpleaños y sus sesenta años de mandato. Después jugará el Australian Masters, torneo en el que defiende título y que fue su último triunfo y por último despedirá la temporada con el Chevron World Challenge, su torneo.
También ha hablado hoy el nuevo Número 1 del mundo. Lee Westwood ha asegurado que "La realidad es que todo el mundo pensaba que Tiger era inalcanzable y la mejor prueba de que no es así soy yo. Empecé a pensar que podía ser posible cuando me acercaba en el ranking y ahora ya es una realidad. Todo el mundo pensaba que era inalcanzable".


