Prince’s Golf Club, sede del Open Championship de 1932, ha anunciado la finalización de una profunda renovación de su casa club, una obra que combina elegancia contemporánea, accesibilidad y respeto por el legado de uno de los campos más emblemáticos del golf británico.
Con mejoras estéticas y funcionales, esta transformación está diseñada para ofrecer una experiencia más acogedora y cómoda tanto para socios como para visitantes. El exterior de la casa club ha sido completamente renovado con un revestimiento blanco y nuevas ventanas que modernizan su aspecto sin perder su esencia histórica. Además, se han restaurado las escaleras exteriores y se ha construido un nuevo sendero perimetral para mejorar el acceso al edificio.
Uno de los elementos más importantes de esta reforma es la instalación de un ascensor, que se espera esté operativo a principios del verano de 2025. Esta mejora refuerza el compromiso del club con la accesibilidad y la inclusión, garantizando que todos los aficionados puedan disfrutar de sus instalaciones sin barreras.
Rob McGuirk, gerente general del club, expresó su entusiasmo por el proyecto: “Estamos increíblemente orgullosos de la reciente renovación de la casa club, que refleja nuestro compromiso con mejorar la experiencia general en Prince’s Golf Club. Así como campos ofrecen un desafío de máximo nivel, esta renovación ofrece el mismo estatus de calidad y atención al detalle. No solo mejora la estética, sino que también optimiza los servicios, asegurando una experiencia cómoda y fluida para todos nuestros visitantes.”
Una joya histórica del golf británico
Fundado a principios del siglo XX en la costa inglesa de Kent, Prince’s Golf Club ha sido durante décadas un bastión del golf clásico británico. Su trazado tipo links, moldeado por el viento y la marea del canal de la Mancha, es un desafío técnico y estratégico que honra la tradición del golf en su forma más pura.
El club alcanzó su punto álgido de notoriedad internacional cuando fue sede del Open Championship en 1932, ganado por el legendario Gene Sarazen, quien utilizó por primera vez su famoso “sand wedge” durante ese torneo. Este hito no solo marcó la historia del club, sino también la evolución técnica del juego moderno.
Aunque en la Segunda Guerra Mundial el campo sufrió importantes daños debido a su uso militar, Prince’s renació con fuerza en las décadas posteriores. En años recientes ha sido escenario de eventos de gran prestigio, como las rondas finales de clasificación para el Open y el Amateur Championship, que ha coorganizado con clubes vecinos como Royal St. George’s y Royal Cinque Ports.
Un club con espíritu abierto y hospitalario
Además de su rico legado competitivo, Prince’s destaca por su hospitalidad. Con 27 hoyos distribuidos en tres recorridos —Himalayas, Dunes y Shore—, ofrece una experiencia versátil y completa para jugadores de todos los niveles. Su casa club se encuentra en el corazón del complejo, flanqueada por completas instalaciones de práctica y un alojamiento de primera categoría en The Lodge at Prince’s, con vistas espectaculares a Sandwich Bay.
Su restaurante 1932 Grill rinde homenaje al año más emblemático de su historia y es el lugar perfecto para relajarse tras una ronda de golf memorable. Con esta renovación, Prince’s Golf Club no solo preserva su prestigioso legado, sino que también mira al futuro con determinación, consolidándose como un referente en la historia del golf británico y mundial.



