
La historia ya ha sido contada en esta misma página. A mediados de agosto del presente año el reciente ganador del Barclays Singapur Open, Gonzalo Fernández Castaño, encontraba en un putting green de Chequia su particular cuadratura del círculo…
Desde aquel día fueron mejorando sus prestaciones en los greenes hasta desembocar en este último mes de competición de absoluta locura (2º en Castellón, 12º en Valderrama y 1º en Singapur). Una larga conversación con Alfredo García Heredia tuvo buena parte de culpa. Así lo siente Fernández Castaño, que nada más recoger ayer el trofeo de ganador se acordaba ante las cámaras de su buen amigo.
¿De qué hablaron Alfredo a Gonzalo aquel 18 de agosto? El propio García Heredia ha rememorado con Tengolf aquel encuentro.
Antes de nada, avisa: “Me alegro mucho por Gonzalo. Ya se lo merecía. Aquello que ocurrió en la República Checa fue en realidad una anécdota. Como otras muchas muy parecidas. Todo el mérito es suyo. Estaba pegándole a la bola de escándalo. Pero es verdad que a veces alguien te dice algo que te sirve y tú lo vas desarrollando y adaptando a tu juego, a tu manera, y de repente algo cuadra”.
“Él estaba un poco desesperado con el putt, es cierto. Estuvimos hablando, si no recuerdo mal, de si todo era un problema de cabeza. Y fuimos hablando y hablando hasta meternos ya en cosas más técnicas. Yo le estuve comentando cosas que mi primo me ha ido enseñando con el tiempo (su primo es Jorge Parada, profesor en Sawgrass), como por ejemplo los diferentes tipos de putter que hay y cómo y por qué unos se adaptan más a tu juego».
«Llegado un momento, le dije que tenía en la taquilla un putter que a lo mejor le podía venir bien. Lo probó y empezó a gustarle. La diferencia fundamental con el suyo era que éste abre la cara del palo en el backswing, y la cierra en el downsing con gran naturalidad, una circunstancia que podía venirle bien a su problema. Eso es porque el centro de gravedad del palo está más hacia el talón, de tal manera que la punta pesa algo más, lo que facilita de un modo casi natural ese movimiento ligeramente circular, abriendo en la subida y cerrando en la bajada».
«Allí mismo decidió jugar con este putter. Es curioso, porque luego coincidimos en el mismo partido el sábado… Pero ya digo que tampoco fue una conversación nada del otro mundo. Ahora le escribiré un email para recordarle que el putter sigue estando en préstamo… ¡Y que me lo envíe aquí a Florida!», concluía entre risas el asturiano, que en efecto anda en tierras americanas, donde este miércoles inicia las ‘semifinales’ de la Escuela del PGA Tour.


