Robert Allenby vivió ayer en Hawái una noche que tardará mucho tiempo en olvidar, si es que algún día consigue hacerlo. Según informan las agencias norteamericanas, recogiendo testimonios del caddie del jugador australiano, Allenby fue secuestrado, golpeado y desvalijado ayer por la noche en un bar de Hawái, donde esta semana se está disputando el Sony Open del PGA Tour.
Los hechos ocurrieron en el Amuse Wine Bar, cerca de Waikiki, a las 10:48 p.m. Según relató el propio Allenby posteriormente a la agencia Associated Press, el australiano tiene la impresión de que fue drogado por los sospechosos antes de cometer el secuestro. «Pensaba que no iba a sobrevivir. El amigo con el que estaba (un periodista de Associated Press) se marchó al baño mientras yo pagaba y lo siguiente que recuerdo es que estaba tirado en un parque a muchas millas de distancia«, explicó.
El propio golfista australiano ha explicado que fue encontrado por una mujer sin techo y que recibió la ayuda de un militar retirado. «Me dio dinero para un taxi y por eso pude volver al hotel».
Allenby, que no pasó el corte en el Sony Open, no recuerda nada. Sólo sabe que se despertó muy magullado y desvalijado, sin cartera, sin móvil y sin el dinero que llevaba en efectivo. Su idea ahora es jugar el Humana Challenge, aunque de momento no ha podido salir de Hawái mientras se investiga lo ocurrido por parte de la policía.



