Rory Mcilroy es el eterno ‘púber’. Cerca de cumplir los 20 el próximo mes de mayo, su aspecto aún recuerda al de los desgarbados quinceañeros que asisten impotentes a las ‘mutaciones’ de su cuerpo…
Responde al pérfil físico de un personaje de Dickens. Esos flacuchos de orfanato… ¿No les pasa a ustedes que lo miran y casi ven en su rostro los churretes del crío que acaba de ventilar su cola-cao?…
La estética es ciento por ciento norirlandesa, que en ocasiones parece instalada para siempre en los sesenta. Pantalones estrechos y en ocasiones acampanados, pullovers estrechitos, cuellazos en las camisas cuando las lleva… La frescura de su juego es equivalente, en todo caso, a la música de los Beatles en aquella década. Tan simple y armónico que parece sencillo… Potente y rompedor como el sonido de los chicos de Liverpool cuando sacaron la cabeza.
Su signo diferencial galáctico andaba impreso en su geografía vital: resulta que es un chico de Holywood. Así como lo leen: nació en esta población norirlandesa al noreste de Belfast (a unos ocho kilómetros de la capital), rodeada de links agrestes. Entre otros, su Holywood Golf Club querido del alma. Nada que ver en todo caso con Hollywood ni con las estrellas de la meca del cine: es más bien tímido y, como se ha apuntado, por ahora no dispone de la percha del clásico galán que podríamos colocarle a Adam Scott.
A pesar de su edad, destila golf de antaño, ¿o es que no han visto en algún torneo cómo asoma su hierro 2 en la bolsa? Bravo Rory. Hombre Titleist al ciento por ciento. La potencia descomunal de su pegada recuerda a la de Sergio García en sus inicios: nace de la elasticidad del muelle más que de la masa bruta muscular. Tiempo habrá para forjar bíceps y antebrazos insultantes en el gimnasio, como hizo el de Castellón.
Se pone a la bola rápido. Apunta y dispara. Lo mismo con el juego corto: son chips y aprochitos que aún nacen de la intuición. Libres.
Parece que fue anteayer cuando firmaba aquel 68 en Carnoustie en el Open 2007 como amateur. ¿Cuánto van a durarle esos rizos al viento, despreocupados? Nos morimos de ganas de verlo en el equipo europeo de la Ryder en 2010 desafiando a quien haga falta…


