Algo así es lo que ha vivido Gonzalo Fernández Castaño en esta recta final del año 2011, cuando terminaba metiéndose entre los cincuenta primeros del mundo justo en el momento en que dejaba de competir…
"Ha sido increíble lo que ha pasado. Ha sido surrealista el hecho de estar tan pendiente, día a día, de todo lo que iba pasando en torneos que se estaban jugando en Australia y en Tailandia. Torneos que por otro lado eran más bien pequeños y después de venir de jugar la Final de Dubai… Pero así han venido las cosas y ahora sólo puedo estar contento porque se ha cumplido el objetivo. Parece, en efecto, algo surrealista el hecho de meterte entre los cincuenta primeros del mundo por sólo unas milésimas, después de todo lo que se juega durante el año", relataba a Tengolf.
En realidad, y aunque sea con el grandioso aliciente de estar ya metido en el Masters de Augusta, poco cambia el panorama del madrileño a corto y medio plazo. "Ya estoy metido en Augusta, pero la meta iba a ser la misma: consolidarme entre esos cincuenta primeros del mundo. Mi preparación y planificación, como es lógico, tampoco cambia. Las fiestas navideñas siempre las paso en Marbella y desde allí iré a trabajar a Valderrama con José Carlos Gutiérrez, mi entrenador. Después comienzo 2012 compitiendo en el Volvo Champions de Sudáfrica y luego jugaré en Abu Dhabi y Qatar".
Una vez confirmada su presencia en el Masters, Gonzalo también mira de reojo al US Open. "Es otro buen objetivo pensar en meterme en el segundo 'major', porque significaría que sigues ahí, en el top-50", sentencia.


