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Vaya firmando una bola para Mark

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Hace poco menos de una década, un niño de nueve añitos se marchaba a su casa de Holywood con una sonrisa de oreja a oreja. Se lo había pasado en grande en Wentworth. Un año más había visto de cerca a los mejores del mundo. Pero esta vez era aún más especial. Se llevaba en el bolsillo un trofeo muy valioso…

 

 

 

La bola de Mark O’Meara firmada por el gran campeón norteamericano, la misma que consiguió embocar desde el búnker del hoyo 18 ante Colin Montgomerie, aunque no le serviría para ganar al escocés. En 1998 también estuvo en Wentworth. Allí vio en directo cómo O’Meara derrotaba al que todos decía que iba a dominar el golf mundial en los años siguientes: Tiger Woods.

 

Han pasado diez años. Estamos en 2009. Aquel niñito sigue teniendo cara de niño, con las mismas pecas y responde al nombre de Rory. Ha vuelto a coincidir en un campo de golf con los mejores del mundo, pero esta vez él es uno de ellos. Caídos Woods, Sergio García, Mickelson, Vijay, Kim… McIlroy es quien acapara toda la atención en Arizona.

En Europa ya lo conocíamos sobradamente. Pero en Estados Unidos lo están descubriendo y están emocionados. No es para menos. Ernie Els aporta su granito de arena a la leyenda: "Tiene hambre. Será uno de los grandes impactos del golf. Probablemente, estamos viendo al próximo numero 1 del mundo. Tiene todas las armas". El sudafricano lo conoce bien y realizó esta breve semblanza poco después de derrotar a Luke Donald.

Cuentan que McIlroy mandaba el drive a 36 metros cuando tenía sólo dos años. Ahora hay muchos hoyos en los que el drive le queda largo…

El norirlandés se lo toma con calma, aunque es ambicioso. "Todavía me queda un largo camino. Mi objetivo es entrar en el top ten del ránking mundia, después intentaré llegar al número 2 y el número 1… Tiger ha vuelto en forma y muy fuerte", explicó.

Los americanos ya le tiran del brazo para que juegue el PGA Tour. Estamos en crisis y el chico va a ser un reclamo extraordinario para los patrocinadores. Pero McIlroy pide paciencia. "Todo está yendo demasiado rápido", señala.

Sus planes inmediatos son jugar el Honda Classic la próxima semana. Después disputará el CA Championship en Doral, volverá a casa y regresará a Estados Unidos para participar en el Open de Houston. Allí preparará el Masters de Augusta…

En el Augusta National tendrá Mark O’Meara la oportunidad de pedirle a McIlroy una bola firmada.