
Los ecos de un Grande siempre provocan algún terremoto…
No queda más remedio: en este tipo de torneos siempre son unos cuantos los nombres insignes que pasan desapercibidos y que, incluso, no llegan siquiera a pasar el corte. Y alguno de ellos termina considerando que esa ha sido la gota que ha colmado el vaso…
Ha sido el caso de Lee Westwood tras el PGA de Kiawah. El inglés se quedó sin jugar el fin de semana y decidió que era el momento de dar un nuevo giro a su carrera.
Para empezar, el inglés, Número 4 del mundo, ha despedido a su entrenador Pete Cowen. Quiere probar con otros métodos. La ruptura ha sido de lo más cordial, pero sin vuelta atrás. Además, ha cambiado de caddie mientras sigue esperando que el ‘titular’, Billy Foster, se recupere de su lesión para volver a coger su bolsa. Así, Mike Waite, que fue el primer sustituto de Foster, ha sido a su vez sustituido ahora por Mike Kerr. Curiosamente, el sudafricano Kerr era hasta ahora el caddie de Álvaro Quirós. El caddie consultó al español esta posibilidad y ambos acordaron que no había problema, aunque Mike volverá a llevar la bolsa de Quirós en cuanto éste regrese de sus vacaciones.
Westwood tiene 39 años y viene persiguiendo la captura de un ‘major’ con un afán y una perseverancia dignos de mención. Sobre todo desde el año 2008, que es cuando retornó a lo más alto del golf mundial después de ir modificando paulatinamente buena parte de sus hábitos (alimentación, preparación física, gimnasio…). Pero aún no ha podido rematar el triunfo en ninguno. Desde 2008 ha jugado 19 (todos, menos el PGA de 2010 que se perdió por lesión) y en trece ocasiones estuvo entre los 25 primeros, sumando además ocho top-ten, de los cuales siete de ellos fueron un segundo o un tercer puesto.


