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Algunas pinceladas desde el tee del 1

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-Tiger viste de rosa fucsia. La grada del 1 es un hervidero cuando se acerca el Número 1. Está llena. La BBC empieza su retransmisión. Estudiada y profunda presentación del periodista que está en el tee del 1…

Apenas tres metros le separan del putting green. Stenson y Harrington están terminando de calentar y lo miran con curiosidad cuando habla de los favoritos a la victoria. Woods recibe una calurosa ovación de St. Andrews cuando es presentado. Pega un hierro. “Whats’ a shot” grita un aficionado cuando es imposible aún saber dónde acabará su bola. Sus incondicionales nunca le fallan.

-La ovación que recibe Tiger sólo es comparable a la que tributan a Tom Watson. Nadie olvida el bello espectáculo que ofreció el pasado año, cuando se quedó a un putt de la victoria. El veterano jugador ensaya los putts largos en el putting green. Sabe que pueden ser claves. Ya en el tee del 1 saluda al starter como si lo conociera de toda la vida. Efectivamente, son cerca de 36 años viéndose las caras. Se prepara con un híbrido, igual que Paul Lawrie, no crean.

-Mientras se prepara Watson para disparar, la marea de periodistas japoneses se arremolina, sonríe nerviosa, sacan los cuadernos, apuntan cada detalle… Claro, el siguiente en pegar es Ishikawa. El nipón no estaba cómodo en el putting green. En varias ocasiones le pidió a su caddie que le corrigiera la posición. También sale Harrington. La grada lo respeta y también lo aplaude a rabiar. Está serio, concentrado. Se le ha puesto ya esa mirada que sólo tiene Harrington.

-Salen Ishikawa, Watson y Harrington y la grada del 1 se vacía como si fuera el descanso de un partido de fútbol. La zona de prensa también se libera. Los siguientes son Stenson, Jeong y Kuchar. Jeong es un coreano que debuta. Hace unas semanas se convirtió en el primer ganador asiático del British Amateur. Está con gesto serio, tenso. No es para menos, va a pegar el primer golpe de su vida en el Open y en St. Andrews. Lanza un buen hierro, hacia delante, pisa la bola de Stenson y sonríe, sonríe mucho. Se ha quitado un gran peso de encima. Hasta el caddie le da una palmadita en la espalda. Parece decirle “ya pasó el trago, ahora a jugar y divertirse”.