
-Un minuto después de terminar la habitual parafernalia de entrega de premios del British Open, el Old Course volvió a recuperar su esencia. Como buen campo público fue tomado por el pueblo…
Cientos de aficionados conquistaron el hoyo 1 y el 18. Retozaban en las calles y en los greenes, se hacían fotos en el Swilcan Bridge, posaban para la posteridad junto al tee del 1, ése que apenas seis horas antes había estado ocupado por Louis Oosthuizen. Los aficionados simplemente paseaban, disfrutaban, abrían los ojos como platos para recordar el momento, olían la hierba de St. Andrews… Cualquier recuerdo será imborrable. Incluso, uno se atrevió a sacar un putter y una bola y embocó en el hoyo 18. Por supuesto, recibió la oportuna ovación.
-El domingo de la Armada nos dejó algo fríos, sin embargo, hay que volver a destacar la actuación de los nuestros. Un dato interesante: sólo Estados Unidos e Inglaterra han metido a más jugadores entre los 15 primeros de este British.
-Louis Oosthuizen ha subido al quinto puesto de la Race to Dubai y al decimoquinto del ránking mundial. Ya se ha instalado junto a los mejores. Es joven y tiene un futuro por delante extraordinario. Recordemos que en el circuito es conocido como `Ostiosen`, por su manera de pegar a la bola. Hablando de ránkings, Alejandro Cañizares ha subido al puesto 118, está justo por delante de Gonzalo.
-Sergio García se tomará un respiro esta semana tras recuperar las buenas sensaciones en St. Andrews. El de Castellón ejercerá de presidente del Borriol. Se lleva a todo el equipo a Ibiza para celebrar el ascenso a Tercera del modesto equipo levantino. Eso sí es una buena prima.
-Lee Westwood acabó segundo en el British. El inglés confirma de esta manera que estamos ante el jugador más en forma del mundo en las dos última temporadas. Este buen momento no le ha valido aún para ganar un Major, pero sí le podría permitir muy pronto ser Número 1 del mundo. Ya está a menos de un punto de Tiger Woods y tiene a Mickelson a tiro. Las próximas citas del Bridgestone y del PGA Championship podrían colocarlo al frente del golf mundial. El golf inglés encontraría al menos un buen consuelo.
-Tiger Woods está hecho un auténtico lío con el putter. Increíble. El jugador posiblemente más fiable de la historia con este palo no sabe muy bien qué hacer. Estrenó putter en St. Andrews, el segundo de su carrera, y el domingo tuvo que volver al anterior porque no marchaban las cosas. Ante los periodistas, Tiger reconoció que jamás en su vida había hecho algún cambio significativo en el putter hasta este torneo. El British ha pasado. Un nuevo torneo sin aparecer el gran Tiger. Sólo deja destellos, fogonazos, nada consistente…
-Se imaginan que un jugador que el viernes hace 80 golpes termina tercero del Open Británico. Parece el comienzo de un cuento de ciencia ficción. Pero no. Se trata de una historia basada en hechos reales y el protagonista principal es Rory McIlroy. El norilandés no deja de sorprender a todos. No es fácil hacer historia en un Grande, liderar el jueves de una manera sólida, tirar 63 golpes, estar en todos los focos, caerse de manera estrepitosa al día siguiente y tener la gallardía y el talento suficiente para volver a levantarse y quedar tercero. Sombrerazo, Rory.
-Los jóvenes talentos americanos han sabido cubrir perfectamente el hueco dejado en este British Open por las mega-estrellas. Tiger y Mickelson no han brillado y Furyk ni siquiera pasó el corte. Sin embargo, el golf norteamericano ha estado perfectamente representado. Los que piensan que el golf americano anda huérfano ante el mal momento de Tiger Woods, que se fijen en la clasificación de este British. Nick Watney y Sean O`Hair han acabado en el top ten y Jeff Overton, Rickie Fowler, Dustin Johnson y J.B. Holmes, entre los 15 primeros. También ha respondido la vieja guardia. Tom Lehman ha terminado decimocuarto y Mark Calcavecchia se dio el lujo de salir en el partido estelar el sábado. Anoche, en el restaurante italiano Zizzi nos encontramos a Holmes y a Overton charlando en la terraza de fuera. Seguramente estarían comentando algo de esto y preparando de paso el viaje al British de 2011, para el que ya tienen plaza.
-El golf asiático, y en concreto el coreano, apunta a gran potencia mundial en las próximas temporadas. En este British hemos tenido un ejemplo más que brillante. Está tan profesionalizado el golf por aquellos lares que ya hasta los amateurs despuntan. Jin Jeong, ganador del British Amateur, acabó entre los 30 primeros. El interés que hay por este deporte en Asia es increíble. Sólo basta con echar un vistazo a la sala de prensa y comprobar que una cuarta parte está tomada por asiáticos. Y hablando de asiáticos, hay que destacar también el British de Ryo Ishikawa. El japonés, a sus 18 primaveras, ha vuelto a demostrar que está llamado a pelear por el Número 1 mundial a muy corto plazo.


