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Darren Clarke se echa a un lado en la carrera por la Ryder

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El próximo martes 15 de enero en Abu Dhabi el comité de jugadores del Circuito Europeo elegirá al próximo capitán de la Ryder Cup. Las quinielas están más abiertas que nunca…

Los tres grandes favoritos a llevar las riendas del Viejo Continente en Gleneagles 2014 han sido durante estos últimos meses Darren Clarke, Paul McGinley y Colin Montgomerie. En segundo plano, aunque también con opciones, aparecen los nombres de Miguel Ángel Jiménez y Thomas Bjorn. Las casas de apuestas echan humo. Cada uno tiene su propio favorito, pero no emerge ninguno que aglutine todas las tendencias.

Más allá de vaticinios y conjuros, la noticia de esta tarde es que ya sólo quedan dos grandes favoritos. Darren Clarke ha decidido echarse a un lado y lo ha dicho alto y claro para evitar suspicacias y especulaciones. El norirlandés ha comentado tras la segunda vuelta del Volvo Golf Champions que “nada me encantaría más que ser capitán de la Ryder Cup, pero creo que ahora no es mi momento. Gané uno de los premios más importantes que existen en el golf hace 18 meses al conquistar el British Open y tengo una exención de tres años para Estados Unidos. No quiero tirar por la borda dos de esos años. Aún estoy en la lucha y, para ser honesto, ahora lo que más deseo es jugar al golf”.

Se puede decir más alto, pero no más claro. Clarke reconoce que hubo momentos a mediados de la temporada pasada, cuando su nombre empezó a sonar con fuerza para 2014, que se lo pensó y lo vio con buenos ojos. Sin embargo, acabó el año jugando muy bien al golf y cambió de idea. “Lo he pensado mucho durante las Navidades y creo que no es mi hora”, señaló.

Así las cosas, todos los ojos apuntan ahora a Paul McGinley, cuyo papel de favorito, que siempre ha sido muy fuerte, menguó en cierta medida cuando Estados Unidos eligió a Tom Watson como capitán. Surgieron entonces muchas voces pidiendo a un homólogo para Europa con galones, curriculum y carisma, tres cualidades que afloran con más vigor en Colin Montgomerie que en el propio McGinley. En las últimas horas, Henrik Stenson, miembro de comité de jugadores, se ha decantado sin dobleces: “ya aposté por Colin en 2010 y volvería a hacerlo ahora. Seguro que Paul podría ser un gran capitán, pero hay otros jugadores muy importantes que nunca lo han sido y no pasa nada”, señaló ayer el sueco. Otras voces aseguran que con la cantidad de jugadores importantes que hay en Europa y que están esperando su oportunidad no es conveniente repetir capitán.

Sea como fuere, la capitanía de la Ryder parece en estos instantes una cosa de dos, aunque no hay que descartar una sorpresa de última hora. Miguel Ángel Jiménez vería hecho realidad un sueño, aunque su nombre pesa poco en las quinielas. Su lesión, además, le impedirá estar en Abu Dhabi, donde se cocerá todo en cuestión de horas.

Hacía tiempo que la elección del capitán europeo de la Ryder no estaba tan abierta. Los últimos designados, especialmente Olazábal, se sabían o intuían con muchos meses de antelación. Ahora mismo, pocos se atreven a apostar.

En cuatro días, la solución al enigma.

* Foto de Michael Denker