Inicio Ryder Cup El flash-Ryder de tu vida (II)

El flash-Ryder de tu vida (II)

Compartir

Seguimos con la segunda entrega de nuestro Flash-Ryder particular. Pasan por nuestro diván Álvaro Velasco, Gerardo Riquelme, Juan Andrés Vizcaya y Juanje Quirós. Recuerden con nosotros estos momentos mágicos…

Álvaro Velasco… "Por un lago tengo grabada en mi cabeza la imagen de la impresionante pareja que formaron Seve Ballesteros y Chema Olazábal. Era increíble cómo ganaban sus puntos y lo que transmitían jugando. Por otro, si me tengo que quedar con un momento puntual, no olvidaré la imagen de Nick Faldo ganando el punto decisivo en la Ryder de 1995 en Oak Hills. Jugaba contra Curtis Strange. Tenía un tiro a bandera, creo recordar que de unos cien metros, y la dejó a dos o tres metros y metió el putt. Fue impresionante. Ahí me di cuenta de la repercusión que puede tener un golpe para cientos de miles de personas".

Gerardo Riquelme… "Me quedo con aquella imagen de Darren Clarke llorando en la celebración de la victoria de 2006 en el K-Club irlandés. Todo lo que rodeó a aquello fue muy emocionante, pues ocurrió poco después de la muerte de su mujer. También tengo grabada la celebración de Nacho Garrido y José María Olazábal de medio punto conseguido en la Ryder de Valderrama /1997). Fue un foursome contra Mickelson y Lehman  en el que fueron todo el día con el agua al cuello. Qué manera de celebrarlo. Y, por supuesto, no olvido el ambiente casi pre bélico de Brookline 1999 y la invasión del green en el partido de Olazábal y Justin Leonard cuando el americano embocó un purazo en el hoyo 17 y Chema aún tenía que patear… Fue tremendo".

Juan Andrés Vizcaya… "La primera imagen que se viene a la cabeza es la pareja Seve-Olazábal. Era increíble verles jugar juntos, eran los hombres a batir y transmitían una espíritu fantástico. Me acuerdo especialmente de lo bien que jugaron en la Ryder de The Belfry en 1989".

Juanje Quirós… "Tengo recuerdos de la Ryder desde muy pequeño porque en mi casa se vivía con mucha pasión, pero lo más fuerte fue en Valderrama en el 97. ¡¡Era la Ryder en casa!! Había muchísimo movimiento y cayó la mundial. Recuerdo, sobre todo, el grandísimo trabajo que hizo el personal de mantenimiento del campo para conseguir que se pudiera jugar. Fue increíble. Sólo Valderrama podía aguantar semejante tromba de agua. Además, jamás olvidaré aquella Ryder poque jugaba Constantino Rocca, muy amigo de mi padre (Juan Quirós). Recuerdo cuando mandó la bola al agua en el 17. Todavía hoy seguimos hablando de aquello cuando nos vemos".