
Luke Donald compareció este miércoles ante los medios de comunicación apenas un par de horas después de que Ryder Cup Europe anunciara oficialmente su nombramiento como capitán de Europa por tercera edición consecutiva, un hecho histórico que además llega en un contexto cargado de simbolismo: la Ryder Cup celebrará en Adare Manor (Irlanda) el 100º aniversario de la primera edición. Y en su primera aparición pública con el cargo recién estrenado, Donald se encontró de inmediato con la primera gran “patata caliente”: Jon Rahm. ¿Podrá contar con él en 2027 con el conflicto aún abierto entre el jugador y el DP World Tour? A día de hoy, el escenario sigue sin estar aclarado y no se sabe con certeza si Rahm será miembro y si, por tanto, estará en disposición de jugar en Irlanda. Donald, que todavía no ha hablado con el español, dejó claro cuál es su prioridad.
Jon Rahm, la primera gran incógnita
“Es mi primer día en el cargo, así que todavía no he hablado con Jon, pero obviamente hablaré con él para saber lo que piensa. Tenemos una gran relación y ha sido un compañero y un jugador extraordinario para mí en las dos últimas Ryder Cups. Todavía no he hablado con Jon, así que no quiero comentar eso aún. Sé que tiene sus propias razones, pero tengo ganas de ponerme al día con él y espero de verdad que esté a nuestra disposición. Quedan 16 o 17 meses para el inicio. Hay tiempo de sobra. Mi plan y mi esperanza es que pueda contar con Jon para el equipo».
El acuerdo con los otros ocho jugadores no influyó en su decisión
“Eso no fue un factor en mi decisión. Mi decisión fue contar con el apoyo de los jugadores y el apoyo de mi familia, y la oportunidad. Las dos últimas Ryder Cups han sido un foco y un propósito increíbles para mí… He disfrutado muchísimo la experiencia de ser capitán. Tener la oportunidad de hacerlo por tercera vez era algo a lo que no podía decir que no”.
El 100º aniversario y la idea de “legado”
“‘Legado’ es una palabra extraña. Es una etiqueta que suelen poner otros. Mi esperanza es que, cuando termine mi etapa como capitán, haya dejado la capitanía y algunas de las cosas que hemos implantado en un lugar que dé a los equipos futuros una mejor oportunidad de éxito. No estoy pensando todavía en el domingo en Adare y en lo que pueda pasar. Mi proceso es ir día a día y disfrutar el proceso, intentando encontrar un buen plan para darles a estos chicos la mejor oportunidad de éxito en Irlanda”.
¿Más presión por defender y por buscar tres seguidas?
“Cero posibilidades de que yo me relaje. Entiendo lo difícil que es este trabajo y requiere trabajo. Requiere pensar en ello cada día y elaborar un plan. No puedes controlar ganar o perder. Lo único que puedo controlar es dar a mi equipo la mejor oportunidad, crear esa cultura donde puedan jugar al nivel que saben que tienen. Esto es un nuevo reto: nueva estrategia, nuevo campo, y seguramente habrá jugadores nuevos. Cada Ryder Cup ofrece estrategias y formas diferentes de afrontarla”.
Por qué tardó más en decidirse esta vez
“Siendo totalmente sincero, disfruté un poco del descanso entre Nueva York y ahora. He jugado solo un par de torneos desde entonces. La capitanía exige mucho tiempo y muchos viajes, especialmente porque vivo en Estados Unidos y esto es en Irlanda. Eso era lo principal. Requiere compromiso y tiempo. También te ronda: ‘¿y si…?’. ¿Y si sale mal y somos el primer equipo en perder en casa en 34 años?… Pero, al ponerlo en la balanza, había muchos más pros que contras”.
Justin Rose y el equilibrio ‘capitán-jugador’
“En los medios dejó bastante claro que no le interesaba especialmente la capitanía, y probablemente con razón. Está jugando a un nivel altísimo. Es complicado. No es fácil hacerlo. Mientras siga jugando a un nivel alto, debería centrarse en intentar ser jugador de Ryder Cup. Si mantiene el nivel que está mostrando, tiene muchas opciones de volver a ser jugador en Irlanda”.
El plan de clasificación para Irlanda
“Es algo en lo que pensaré en los próximos meses. Cambió de Roma a Nueva York y espero que haya algunos ajustes en adelante. Normalmente empieza alrededor del British Masters. Es un sistema de clasificación de un año. Pero revisaremos todo para darnos la mejor oportunidad de tener a los 12 más fuertes”.
Adare Manor: un campo ‘más americano’ de lo que parece
“Es un campo precioso, muy bien cuidado. Tiene un estilo algo más americano de lo que imaginarías para un campo irlandés típico. En las próximas semanas y meses iré a Adare a verlo con detalle. Sé que han hecho algunos cambios desde el verano… y tendremos que ver cuál es la mejor preparación para intentar sacar una ligera ventaja”.
Tiger Woods, la posibilidad de enfrentarse a él
“Es difícil comentar algo que aún no ha ocurrido. El nombre de Tiger se mencionó hace dos años y al final fue Keegan. Es difícil aventurar. Sea quien sea el capitán, mi rol no cambia: mi rol es diseñar un plan para dar a nuestro equipo la mejor oportunidad. Lo que haga Estados Unidos es, en gran medida, secundario. Tiger sigue moviendo la aguja del golf… he jugado muchas veces con él; es uno de los más grandes, si no el más grande. Pero ya veremos si es él o es otra persona”.
Qué espera del público en Adare Manor
“Espero un comportamiento muy respetuoso. Aficionados apasionados apoyando al Equipo de Europa. He jugado muchos Irish Open y también The K Club en la Ryder Cup de 2006. Ambientes eléctricos, pero de buen rollo: una grada que te deja una gran sensación. Aman el golf y la hospitalidad; suelen ser muy acogedores. Espero que los partidos se jueguen de manera respetuosa y con clase. Ese será mi mensaje”.
La familia, parte clave del ‘sí’
“Viendo el apoyo de mi familia —ellos estaban muy a favor de que lo hiciera otra vez—, el apoyo de los jugadores, y pensando en la oportunidad en Irlanda, en el 100º aniversario, parecía una oportunidad muy buena. Como padre, intento enseñarles que si tienes pasión por algo y le dedicas tiempo, pueden pasar cosas buenas”.
Rory y Shane ‘apretando’ desde el primer día
“Estaban dándome la lata la semana después de Nueva York. Estábamos celebrándolo con unas copas de vino y ya estaban insistiendo, y yo intentaba apartarlo y disfrutar el momento. Fueron muy solidarios y eso significa mucho para mí”.
En cualquier caso, el mensaje principal de Donald en su debut público fue claro: la lista de tareas empieza por una conversación pendiente con Jon Rahm. Y aunque el capitán evita anticipar escenarios, su postura es inequívoca: quiere al español en Adare Manor. La cuestión, a estas alturas, es si el contexto regulatorio y la situación con el DP World Tour permitirán que ese deseo se convierta en realidad.


