
Los jugadores del equipo norteamericano de Corey Pavin, con el cambio horario todavía en el cuerpo, se metieron en Celtic Manor a calentar motores. Algunos de los más representativos pararon por la sala de prensa para comentar la jornada y dejaron más de una perla…
Tiger Woods, ‘invitado’ de Pavin en esta Ryder, confesaba su satisfacción por estar en el equipo: "Es siempre apasionante entrar en el equipo. Ya viví esa emoción en el 97; aquella fue la primera vez que estaba en el equipo. Es tan bonito formar parte de un equipo, y creo sinceramente que no lo hacemos lo suficiente".
Para Tiger los emparejamientos no tendrán tanta importancia como el juego individual: "Simplemente tenemos que conseguir el objetivo. Independientemente de con quién salgas, se trata de meter la bola y ganar a tu oponente. Ha habido partidos en los que íbamos diez bajo par y perdimos. Esto es así. Ciertamente el capitán tiene su papel organizándolo, pero al final somos nosotros los que jugamos".
Por último, Tiger hizo repaso del campo y se mostró preocupado por la climatología: "Creo que el rough está alto y va a ser cuestión de amarrar las líneas y las distancias, porque van a mover algunos de los tees, especialmente ahora con el tiempo que viene. Es fundamental que clavemos las líneas y las distancias, porque con un rough así, hay que poner la bola en la calle".
Steve Stricker, uno de los veteranos de Pavin, compartió ronda con Tiger y comentaba su estado de forma: "Creo que su nivel de motivación es alto, como siempre lo es en este evento. Creo que a veces no se le comprende por lo que respecta a las competiciones por equipos. He jugado en un par de equipos de la Presidents Cup con él y quiere ganar tanto como el que más. Creo que a veces se percibe de otra manera, pero creo que él quiere ganar. Está deseando jugar aquí y creo que hoy ha jugado bastante bien".
Stricker piensa que para tener una oportunidad de ganar la Ryder, hay que eliminar al público de la ecuación: "Mantener al público callado es siempre una ventaja, y eso significa que tenemos que jugar bien. Si salimos bien en estos partidos y mantenemos al público callado y somos los agresivos y hacemos birdies antes de que los hagan ellos, va a ser un público difícil".
Del ambiente en el cuartel general del equipo de Estados Unidos, Stricker sólo dijo: "Bubba es un cómico. Es el Boo Weekley de este equipo".
A Stewart Cink, otro de los que llegó al equipo no por puntos, sino gracias a la selección de Pavin, le recordaron el registro perdedor que tiene en la Ryder Cup: "Me recuerda a lo que dijo Tom Lehman a su equipo cuando era capitán. Nos dijo: ‘Muchachos, es muy especial formar parte del equipo de la Ryder Cup. Estáis en el equipo y vais a disfrutar de experiencias magníficas esta semana. Pero un recuerdo mejor aún es formar parte de un equipo ganador de la Ryder Cup’. Esas palabras, para mi, cristalizan la idea. Sí, esta es mi tercera. En 2006 todavía no había ganado y llegada la de 2008 tenía muchas ganas de ganarla. Fue una de las mejores emociones que he sentido en toda mi carrera por lo mucho que duró, porque podía compartirla con los demás compañeros de equipo. Cuando ganas un torneo individual es estupendo, pero la alegría dura poco porque no tienes con quien compartirlo. La victoria en la Ryder Cup fue especial y duró mucho".
Jim Furyk llega a Gales como brillante ganador del The Tour Championship y de la FedExCup del circuito americano: "Lo he disfrutado sólo 24 horas y ya estoy de vuelta al trabajo esta semana. Mucha gente me envió mensajes la semana pasada diciendo que era una forma perfecta de acabar el año, y yo les decía que todavía no, que todavía queda una semana. Es el final perfecto de la temporada, pero no del año".
También tuvo palabras de admiración hacia los aficionados europeos: "Los aficionados europeos son excelentes para su equipo. Estaban en desventaja de 20 a 1 en Kentucky, pero hicieron mucho ruido. Eran pocos en número pero grandes en espíritu. Siempre disfruto cuando vengo a jugar aquí".
Hunter Mahan derrochó sinceridad con sus palabras. Mientras los demás preferían no comentar los emparejamientos, Mahan era franco: "Si hay alguien con quien no quiero jugar es normalmente porque su juego es tan diferente al mío que no tiene sentido. Bubba es un buen ejemplo. Nuestros juegos son completamente diferentes y no tendría sentido".
También fue abierto al comentar la relación entre Tiger Woods y Phil Mickelson, con quienes Mahan a compartido juego: "Son muy diferentes. No me les imaginaría nunca como amigos. Después de conocerles y hablar con ellos y ver cómo hacen las cosas, se puede decir que son totalmente diferentes. Las cosas son como son y lo cierto es que, todos los años, ambos tienen el mismo objetivo: ser el mejor jugador del mundo".
Por último, Dustin Johnson comentó las ventajas y desventajas que puede tener en Celtic Manor un pegador como él: "El campo se adapta bien a mi juego. Me gusta este campo. Hay un par de hoyos en los que la distancia es una ventaja. Hay un par de pares 5 que si salgo con el driver, puedo llegar; mientras que el resto no van a poder".


