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McIlroy: “Habría sido estupendo hacer un 62, pero no me voy a quejar”

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Rory McIlroy

Rory McIlroy bordó su primera vuelta en St. Andrews y firmó un estratosférico 63. El joven irlandés incluso rondó la tarjeta más baja jamás conseguida en un major: 62 golpes: …

 

“Cuando estaba en el 17, se me pasó por la cabeza que 62 habría sido la ronda más baja en un major.  Probablemente por eso fallé el putt. Ha sido una tarjeta fantástica.  No empecé muy bien.  Iba con uno bajo par después de ocho hoyos y entonces llegó el eagle en el 9, que fue lo que reactivó mi ronda”.

Algo debe tener St. Andrews que se adapta al juego de McIlroy: “Creo que se adapta muy bien a mi visión de juego.  Siempre que pongas la bola en la calle, los segundos golpes parece que están diseñados para mí. Me gusta el hecho de que puedes salir del tee con el driver, y con los segundos golpes, aunque la bandera esté en el medio del green o al final de una cuesta o algo así, tienes que tener inventiva o ser imaginativo. Tienes que cortarlas en el aire o hacer que rueden. Puedes jugar muchos golpes diferentes en este campo y tienes que tener mucha imaginación.  Es un campo de golf muy divertido”.
 
Las condiciones de St. Andrews eran para ponerse las botas: “Sabía que había que aprovechar las condiciones del campo.  Ha llovido mucho durante los dos últimos días, y cuando sales a jugar por la mañana, sin viento, St. Andrews nunca va a estar más fácil. Creo que es por eso que hay muchas tarjetas bajas en este momento. Estoy encantado de haber podido aprovechar estas condiciones, porque me da cierto margen para los próximos tres días, sea como sea el tiempo que venga”.
 
McIlroy ya ha firmado tarjetas extraordinarias como esta. Tal vez la más comparable sea el 61 de Portrush: “Creo que esta es más especial porque es St. Andrews y es el Open Championship.  Creo que el 61 fue un poco mejor.  No sé si es porque tenía 16 años o qué, pero hacerse un 61 en Portrush, especialmente con la reputación que tiene Portrush en mi tierra, hacerse una tarjeta así es estupendo. Es magnífico poder poner mi nombre junto al de otros que se han hecho un 63 en un major. Habría sido estupendo hacer un 62, pero no me voy a quejar”.
 
MacIlroy también habló de lo que supuso para él la victoria de su compatriota Graeme McDowell en el U.S. Open: “No me gustaría ser el único irlandés de la Ryder Cup sin un major.  La victoria de Graeme me dio mucha confianza en que se puede ganar un major como lo hizo él. No hay ningún razón que me impida tener buenas oportunidades para ganar. Siempre he pensado que los majors son como pasar al siguiente nivel. Siempre había pensado que los majors estaban un poco más lejos de lo que realmente están.  Pensaba que dentro de tres o cuatro años, desarrollando de mi juego, estaría listo para el reto de un major.  Pero cuando vi a Graeme ganar en Pebble Beach me di cuenta que tal vez no esté tan lejos como pensaba”.