Colin Montgomerie ha dado la orden de instalar un búnker en Celtic Manor para la Ryder Cup…
Eso sí, ni estará en el recorrido Twenty Ten, ni estará lleno de arena. Se trata del vestuario del equipo europeo.
El capitán escocés ha pedido que el cuartel general del equipo durante la semana de la Ryder esté completamente insonorizado, según informa el Daily Mail. El objetivo de Monty es evitar cualquier tipo de filtración, ya que el vestuario estadounidense está pared con pared.
Montgomerie ha tomado esta decisión tras conocer lo ocurrido en la pasada Ryder de Valhalla. Nick Faldo introdujo en la habitación europea un kit de percusión para animar y motivar a sus jugadores antes de los partidos, lo que fue utilizado en su favor por Paul Azinger. El capitán americano dio a entender a los suyos que el rival no se estaba tomando en serio la competición. Ya saben que la batalla psicológica también cuenta, y mucho, en este tipo de enfrentamientos.
Monty también es consciente de que su equipo conoce mucho mejor el recorrido Twenty Ten que sus rivales y no está dispuesto a que una pequeña filtración pueda arruinar una estrategia o dar más información de la debida a los americanos.
Ya ven que Montgomerie y su equipo de vicecapitanes (Thomas Bjorn, Paul McGinley, Darren Clarke y Sergio García) no va a dejar nada a la improvisación en esta extraordinaria batalla de continentes.


