
Celtic Manor amanece con frío y un ligerísimo velo de niebla. El cielo está nublado, pero no llueve y la predicción anuncia que así seguirá durante el día de hoy. No obstante, aquí en Gales es mejor fiarse de lo que uno ve, que de lo que dicen los cambiantes partes.
La actividad ha comenzado muy pronto. A las ocho y media (una hora más en España) y tras una estudiada sesión fotográfica del equipo norteamericano han empezado los primeros entrenamientos oficiales. Monty ofrece las primeras pistas…
Muchas cosas tienen que cambiar en la cabeza del capitán escocés para que no veamos el viernes a estas dos parejas en el equipo europeo: los hermanos Molinari, por un lado, y McIlroy y McDowell, por otro. Los cuatro han salido a jugar juntos en la primera partida del día, por si quedaba alguna duda.
El segundo grupo de entrenamiento también nos ofrece buenas pistas. Están Peter Hanson, Miguel Ángel Jiménez, Martin Kaymer y Lee Westwood. El sueco y el español tienen mucha pinta de ir juntos, mientras que Monty quiere ver a Kaymer y Westwood. La pareja, desde luego, es para echarse a temblar.
El último grupo de práctica está formado por Luke Donald, Ross Fisher, Padraig Harrington e Ian Poulter. Una pareja que parecía bastante lógica, Westwood-Donald, podría ser rota para lograr un mayor equilibrio en el equipo. Monty no quiere a dos novatos jugando juntos, salvo en el especial caso de los Molinari.
Así las cosas, las pruebas de hoy parecen más que interesantes. Donald-Fisher transmite buenas sensaciones, son jugadores muy complementarios, especialmente para el foursome.
Dejamos para el final la que podría ser pareja bomba del equipo europeo. Monty quiere ver cómo funcionan Harrington y Poulter. Se trata de una pareja eléctrica, que conectaría rápidamente con la grada y con una garra a prueba de terremotos. Puede ser la mecha que encienda al público europeo.
Se trata, no obstante, de las primeras pruebas. Cuando acabe el día, Montgomerie analizará con sus capitanes y con los propios jugadores las sensaciones y se irán tomando decisiones. Así, a bote pronto, la cosa tiene buena pinta.


