
Sólo algún incauto aprendiz de meteorólogo podría atreverse a asegurar a día de hoy si lloverá o no en Medinah. Pase lo que pase, a Olazábal no le pillará de sorpresa…
El capitan europeo, curtido en mil batallas, ha enviado ya a la sede de la Ryder Cup un contendor con cuatrocientos conjuntos de lluvia para el equipo europeo. Sí, han leído bien, 400. Pero claro, no son sólo para los jugadores. Ese material será utilizado por todos los que conforman el equipo: jugadores, caddies, capitanes, árbitros, responsables y acompañantes.
Entre el material empaquetado, que pertenece a la marca ProQuip, hay 90 pantalones ‘waterproof’, así como sesenta chaquetones y otros sesenta cortavientos perfectamente herméticos para jugadores y caddies. El objetivo es no cometer el mismo desliz que Corey Pavin, capitán americano de la pasada Ryder celebrada en Gales. Recuerden que el material de agua no había sido probado antes de la competición y después se demostraron que no estaban preparados para soportar la lluvia galesa. De hecho, tuvieron que comprar nuevas prendas aprisa y corriendo.
Olazábal no tendrá ese problema en Chicago.


