
Y entre tanta expectación, surge como de la nada esta inmensa pancarta en los aledaños del recorrido galés. Paddy Power. Tan inmensa que estaba sujeta en un andamio. ¿Qué es eso? ¿Y a qué expectación en concreto nos referimos?…
A la que genera Padraig Harrington. Va a necesitar el equipo europeo del Paddy Power… Paddy, tiene de una vez por todas que tomar las riendas, que cargar con el equipo a sus espaldas. Es casi un deber para un triple ganador de ‘majors’. ¿Será capaz esta vez?
Su récord en la Ryder no es para tirar cohetes (7 ganados, 11 perdidos y 3 empatados). Pero el run-run en el Twenty-Ten no deja lugar a las dudas: “ésta va a ser la Ryder de Harrington”. Un aficionado le decía hoy: “Paddy, now”. La confirmación bien pudiera ser su espléndida puesta en escena de ayer en este recorrido galés en la vuelta de prácticas, pero todos sabemos que una ronda de entrenamiento no deja de ser sólo eso…
Monty está convencido también de su aportación (aunque nos extrañaría verlo en las cuatro sesiones de fourball y foursome), y al irlandés se le ve especialmente motivado después de su discreta actuación de hace dos años en Valhalla, cuando llegó como doble ganador de ‘major’ ese año, pero vacío de energías.
Los más avezados en las apuestas on-line saben bien que Paddy Power es, precisamente, una casa de apuestas. Los menos pensábamos que la conjura había saltado incluso los límites del recorrido galés. ¿Qué locos podían haber montado algo así? La historia es curiosa. Esta empresa, Paddy Power, había arrendado por una semana, la de la Ryder, este terreno cercano al campo con la idea de montar esta publicidad a la vieja usanza: cartelón, carretera y manta.
Pero a las pocas horas de organizar su particular ‘chiringuito’, resulta que la policía se presentaba en la parcela, dejando un mensaje bien claro: o desmontaban ellos la pancarta, o bien se acercarían efectivos policiales bien pertrechados para tirarla abajo. Así las gastan por aquí. La cuestión es evidente: el que quiera publicidad en la Ryder tiene que pagar algo más que el alquiler de un terreno por siete días… En las imágenes puede verse que el aviso policial tuvo efectos inmediatos. Al caer la tarde, sólo ‘Paddy’ seguía en pie… La duda es si no han tenido tiempo de desmontar el cartel entero, o si bien van a dejarlo así, a medias, amparados en alguna triquiñuela legal.

Sea como sea, esperemos que Paddy inspire a Padraig. Porque, señores, todo el mundo parece tener claro quién ganará la Ryder 2010, incluidos los periodistas de las barras y las estrellas. Pero es mejor no fiarse demasiado de este equipo americano. Ni de este, ni de ninguno.


